Guatemala y cruz roja sellan pacto para proteger a migrantes retornados
Once mil ochocientos cincuenta y cinco guatemaltecos volvieron a casa en lo que va de 2026. No como turistas. Como deportados, muchos de ellos tras procesos de desplazamiento forzado que dejaron cicatrices difíciles de cuantificar en cualquier estadística oficial. Ante esa realidad, el Instituto Guatemalteco de Migración y la cruz roja Guatemalteca firmaron un convenio de cooperación que, al menos sobre el papel, promete cambiar la forma en que el Estado recibe a sus propios ciudadanos cuando regresan sin haberlo elegido.

Un acuerdo que llega tarde, pero llega
La ceremonia de firma fue formal, con discursos y representantes institucionales alineados para la fotografía. Pero detrás del protocolo hay una lógica urgente: los flujos migratorios no esperan a que las instituciones terminen de coordinarse. La presidenta del Consejo Nacional de la Cruz Roja, Patricia Annabella Folgar Bonilla, lo dijo con una frase que vale la pena retener: el convenio
