Guido pini rompe el maleficio en austin y regala a honda su primer grito de victoria en moto3

El olor a gasolina aún flotaba sobre el asfalto texano cuando Guido Pini cruzó la línea de meta con el puño izquierdo alzado, como quien despacha una maldición. La primera victoria del italiano en el Mundial de Moto3 llegó en el Circuito de Las Américas, ese templo de 5,5 km donde los neumáticos se deshacen y los sueños se amplían. Tras 14 carreras sin subir al cajón más alto, Pini firmó un sprint de 28 vueltas que dejó a los españoles Máximo Quiles y Álvaro Carpe mascando el polvo de austin.

Una honda que recupera la voz en pleno desierto de resultados

Una honda que recupera la voz en pleno desierto de resultados

La victoria no es solo suya. Es de la estructura Honda Team Asia, que llevaba más de un año sin ver su bandera en el centro del podio. El motor de la japonesa ha sido objeto de miradas recelosas desde 2023: demasiado par a bajas revoluciones, poco top speed en recta. Pini lo ha desmentido con un paso firme: 250 km/h de punta en la trampa del back straight y una trazada por las curvas 19 y 20 que parecía trazada con regla. La mecánica de Aldeguer —el técnico jefe— ha encontrado por fin el equilibrio entre refrigeración y consumo, dos demonios que habían lastrado a la NSF250R en carreras anteriores.

Detrás, la guerra interna de KTM. Quiles y Carpe llegaban a COTA como favoritos después de entrenarse durante semanas en Almería con neumáticos usados para simular el desgaste de austin. El andaluz Quiles firmó una salida fulgurante desde la segunda fila, pero se encontró con un Pini que cerraba la puerta en la curva 1 como quien echa el cerrojo. Carpe, por su parte, apostó por una estrategia de ritmo constante y se quedó a 0,168 s del segundo puesto. La fotografía del crono refleja un podio ibérico a la sombra de la firma de Akira, un guiño a la geografía que no logra ocultar el dominio italiano del sábado.

Lo que nadie cuenta es el dato que revela el sistema de telemetría: Pini ha sido el único que ha mantenido el acelerador al 100 % durante 11,3 segundos en la curva 18, un trompo de 180 grados donde el asfalto supera los 42 °C. Ese microsegundo de valentía ha sido la llave que ha abierto la brecha definitiva. La prótesta de Deniz Öncü, cuarto a 0,4 s, resume el sentir del paddock: «Ha pilotado como si la pista fuera su patio».

La temporada acaba de cumplir cinco carreras y el campeonato se le escapa a Daniel Holgado, que se ha quedado en la cuneta con una caída en la vuelta 7. Su liderato se reduce a 17 puntos sobre Iván Ortolá, mientras Pini salta al noveno lugar con 54 puntos. La próxima cita, Jerez, dentro de dos semanas. Allí el asfalto andaluz dirá si esta victoria fue un espejismo o el principio de un ciclo que rescata a Honda del pozo. El italiano ya ha avisado: «Solo hemos cambiado el mapa de encendido; el cambio de chip viene después».