Haití aúlla mientras la onu envía el batallón número 12

El cadáver número 70 del fin de semana aún estaba caliente cuando la ONU anunció que, esta vez sí, llegarían 5.500 hombres a salvar a Haití. La duodécima misión desde 1990. La misma promesa.

La frg aterriza en un país que ya no cree

El canciller dominicano Roberto Álvarez marcó en rojo el 1 de abril en su calendario: fecha oficial del desembarco de la Fuerza de Represión de las Pandillas. Chad pondrá los primeros botas. Nadie en Puerto Príncipe confirmó el acto. Nadie preparó banderas. La capital duerme bajo el control de G9 Family y G-Pèp, coaliciones que cobran peaje hasta por respirar.

La cifra habla por sí sola: 5.915 muertos en lo que va de 2025. Más que en la guerra de Ucrania durante su primer año, según datos de Naciones Unidas. La Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) keniana, que se retira tras 22 meses, deja un saldo de barrios tomados por los mismos grupos que juró desmantelar. El batallón chadiano apenas aterrizará cuando ya empezó la retirada táctica de Nairobi.

El rap de la desesperanza

El rap de la desesperanza

Jean Pierre no se toma el pelo. Su último tema se llama «MINUSTAH 2.0» y lleva dos millones de reproducciones en YouTube grabadas desde un solar donde antes había su casa. «Las misiones vienen a proteger la foto, no a la gente», me dice mientras enseña un móvil con la pantalla rota: ahí guarda imágenes de un operativo conjunto entre policía haitiana y cascos azules que, según él, terminó con tres jóvenes ejecutados y un arsenal de pistolas plantado como evidencia.

Alix Jean, refugiado en el campamento Lycée Marie Jeanne, recita la letanía: «Kenia prometió escuelas. Terminaron vendiendo agua embotellada a los desplazados». Su grupo musical ensaya cada noche en un aula destechada. La letra de su nuevo tema incluye la frase que repiten los 300.000 que duermen en la intemperie: «La FRG es la misma muela, solo cambia el dentista».

Doce veces el mismo guion

Desde 1990 Haití ha visto desfilar a marines estadounidenses, soldados brasileños, nepaleses, uruguayos, canadienses. Todas las banderas. Todos los discursos. El resultado: las bandas pasaron de controlar el 30 % de Puerto Príncipe en 2018 al 85 % hoy. El país carece de presidente electo desde 2016. Las elecciones prometidas para el 30 de agosto parecen una broma de mal gusto: ¿dónde se instalan urnas en barrios gobernados por Jimmy «Barbecue» Chérizier?

La FRG costará 600 millones de dólares anuales. Con esa cifra Haití podría pagar cinco años de su presupuesto nacional en salud. Pero el dinero no irá a los hospitales. Irá a aviones de transporte, a raciones individuales, a contratos de logística que ya olfatean las empresas de seguridad privadas.

El primer contingente chadiano aterrizará en un aeropuerto donde los pasajeros civiles desembarcan escoltados por policías que a veces son los mismos que cobran peaje en las carreteras. La prensa internacional cubrirá el desembarco durante dos días. Después vendrán los comunicados trimestrales sobre «progreso gradual». La ONU hablará de «retos estructurales». Y en la esquina de Delmas 95, Jean Pierre seguirá rapeando: «No vinieron a salvarnos. Vinieron a que no nos salvemos solos».