Hallan en ceuta un túnel de tres pisos y raíles para meter hachís en europa
La droga entraba por un pozo de ocho metros, viajaba en vagones de mina y salía en la nave frigorífica del polígono del Tarajal. Dentonoqueían los 15 000 kg de hachís que la Policía interceptó en Almería y que este sábado dejaron al descubierto el segundo narcotúnel más sofisticado de la frontera sur.
Catorce de los veinte detenidos ya están en la celda. El juez de Instrucción número 3 de ceuta les ha enviado a prisión sin fianza esta madrugada. La Fiscalía pedía la misma suerte para todos, pero cinco han salido a la calle y el agente de la Guardia Civil arrestado en Chiclana sigue en comisaría. La operación, que se incubó hace doce meses, ha desmantelado la infraestructura logística que una trama ceutí usaba para traer «de forma segura» —así lo describe el atestado— toneladas de resina de Marruecos a España y Francia.
El túnel que nadie oyó
El refrigerador insonorizado servía de fachada. Tras él, un laberinto de tres niveles con raíses de minería y un sistema de ventilación que silenciaba el traqueteo de los fardos. La droga bajaba por un pozo hasta una cámara intermedia, allí se almacenaba y, cuando llegaba la orden, los vagones la devolvían al otro lado del vallado. El diseño copia los túneles de Nador, pero aquí se construyó dentro del territorio español, a menos de un kilómetro de la aduana.
La Policía calcula que la red ya había facturado «varios millones» antes del primer pinchazo. Fue en enero, cuando detectaron un cargamento de 15 000 kg repartido en contenedores de fruta. Desde entonces, los pinchazos telefónicos destaparon la jerarquía: los que compraban la mercancía en Ketama, los que pactaban el cruce por aguas del Estrecho y los que la redistribuían en Europa con camiones frigoríficos.

La guardia civil en el ajo
El uniforme detenido en Chiclana no es un desconocido. Según el sumario, facilitaba información sobre controles y alertaba de los días en que la patrulla de la Benemérita rastreaba la zona del Tarajal. Su detención se ha prorrogado 72 horas y el juez mantiene el secreto del sumario sobre su papel exacto. Fuentes de la investigación apuntan a que cobraba por partida: 5 000 euros por cada operación que pasaba inadvertida.
El delegado del Gobierno en ceuta, Miguel Ángel Pérez, comparecerá este martes junto al comisario jefe de la UDYCO Central, Antonio Martínez Duarte, para desgranar cómo se coló una infraestructura de estas dimensiones bajo la nariz de la aduana. Será la primera vez que la Policía explique en público cómo se construye un túnel de 150 metros de longitud sin que ningún radar de la Guardia Civil detectara el movimiento de tierras.
Mientras tanto, los 14 encarcelados asumen que la droga ya no circulará por esa galería. El vallado del Tarajal ha quedado agujereado, pero el negocio se ha mudado a otra parte: la investigación continúa abierta y hay quince personas más en la diana. La factura del hachís en Europa supera los 5 000 millones anuales, y ceuta sigue siendo la puerta más rentable.
