Hijo de bárcenas: 'orden' para 'hacerle la vida imposible' a su padre en prisión
Guillermo Bárcenas, hijo del extesorero del PP Luis Bárcenas, ha desvelado detalles alarmantes sobre el periodo que su padre pasó encarcelado en Soto del Real, calificando de ‘orden’ la supuesta campaña de hostigamiento que sufrió.
Un relato explosivo que apunta a una trama de poder
En su declaración ante la Audiencia Nacional, el hijo de Bárcenas acusó al Ejecutivo de Mariano Rajoy de ser responsable de una serie de acciones destinadas a dificultar la vida de su padre durante su encarcelamiento. Según su testimonio, se trató de una “orden” para “hacerle la vida imposible”, lo que sugiere una intención deliberada de presionar al extesorero.
“Los dieciocho primeros meses de mi padre en prisión fueron muy duros,” relató. “Le hicieron la vida imposible en la cárcel. Yo creo que era una orden en ese momento. Claro, al final son instituciones que dependen del Gobierno,” afirmó con rotundidad.
El relato de Guillermo Bárcenas se complica con otros elementos inquietantes. Testifica que dejó de confiar en el chófer de su padre, Sergio Ríos, tras un asalto a su domicilio en 2013, un episodio que, según él, se vio agravado por una actitud sospechosa del conductor. “Nos olió todo bastante mal desde el primer momento,” explica. “Yo, cuando estaba sujetando al señor este (el falso cura), apareció muy rápido (el chófer). Es una interpretación mía, pero le noté la cara un poco desencajada, más que por el susto, sino como por la sorpresa.”

Grabaciones, seguimientos y una caja b sin remisión
Además, reveló que su padre le confesó haber estado en posesión de grabaciones de conversaciones entre el extesorero, Mariano Rajoy y el senador Javier Arenas sobre la controvertida contabilidad B del partido. Según Bárcenas, su padre le indicó que Rajoy habría destruido un sobre con documentos relacionados con este esquema ilícito. “Yo le pregunté. Me habló de unas grabaciones en las que subía al despacho de Mariano Rajoy en presencia de Arenas. El detalle no me acuerdo, pero era algo de la contabilidad B, de un remanente que había quedado,” declaró.
Finalmente, Guillermo Bárcenas insistió en que percibió un constante seguimiento, similar a lo que su madre, Rosalía Iglesias, había denunciado en el juicio. “Lo he llegado a sentir yendo yo solo en él coche,” afirmó, recordando incidentes con motoristas que, en su opinión, estaban grabando con cámaras ocultas. Un relato que alimenta la sospecha de una operación paralela para silenciar a la familia Bárcenas y ocultar secretos de Estado.
