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De marco: roca, el estadista que forjó la argentina moderna (y las controversias)

A los 86 años, el historiador Miguel Ángel De Marco ha fallecido en Buenos Aires, dejando tras de sí un legado de análisis profundo y, a menudo, polémico sobre la historiaargentina. Su reciente y reveladora entrevista a Infobae, publicada en 2024, ofrece una ventana invaluable a su pensamiento sobre Julio Argentino Roca, figura central en la construcción del Estado nacional y un blanco recurrente de críticas contemporáneas.

La defensa de roca: un contexto histórico crucial

De Marco, con la lucidez que lo caracterizó, rechazó las simplificaciones anacrónicas al analizar la figura de Roca. Para el historiador, juzgar las acciones del siglo XIX con las sensibilidades actuales es caer en un error fundamental. “Está muy bien elogiar a Roca por su acción gubernativa, pero estamos hablando de figuras del pasado”, enfatizó. Su defensa no implicaba una justificación acrítica, sino una contextualización: Roca cerró un proceso de construcción estatal en un país que era, en esencia, un territorio por conquistar, un “desierto” en el sentido más literal de la palabra.

Lo que nadie cuenta es la magnitud del desafío que enfrentó Roca. No se trataba simplemente de consolidar un gobierno, sino de forjar una nación desde sus cimientos, asegurando el territorio, fomentando la inmigración y desarrollando los recursos naturales. De Marco insistió en que esa visión de futuro, propia de la generación del siglo XIX, buscaba construir “una Nación rica que desarrollara sus recursos naturales”.

El debate sobre la “campaña del desierto”: una perspectiva histórica

El debate sobre la “campaña del desierto”: una perspectiva histórica

El historiador no evitó abordar el tema controvertido de la “Campaña del Desierto”, sino que lo analizó desde una perspectiva histórica, argumentando que la actitud belicosa hacia los pueblos originarios estaba arraigada en el temor a los malones y en la necesidad estratégica de habilitar espacios para el desarrollo. “La posición en todo el mundo hacia las tribus indígenas era la misma”, señaló, aunque reconoció que, hoy en día, “no querríamos proceder de tal manera”. La ironía de la situación radica en que, a pesar de los avances, las comunidades originarias aún enfrentan graves problemas sociales que, lamentablemente, siguen sin recibir la atención debida: “Por otra parte, las tribus aborígenes que hoy existen en el país son muy maltratadas”.

Un estadista liberal, influenciado por Alberdi. De Marco subrayó la conexión entre Roca y el pensamiento liberal de Juan Bautista Alberdi, a quien Roca admiraba profundamente y cuya obra completa hizo publicar durante su presidencia. “Roca fue la figura que puso en plena práctica las ideas de Alberdi, con los medios de la época”, aseguró el historiador, resaltando el papel de Roca como un estadista que construyó un Estado liberal, aunque con las limitaciones inherentes a su tiempo.

La prensa de la época, según De Marco, era un campo de batalla verbal: “La prensa de la época de Roca era tremendamente bravía. Nos quejamos de la prensa actual, de que se les va la mano, pero la de aquella época no dudaba en lanzar agravios e injurias”. Un paralelismo inquietante con la actualidad, señala el historiador, que recuerda cómo en la primera campaña presidencial de Roca sus adversarios le enviaban falsos telegramas solicitando su retirada, prácticas “muy parecidas a los de ahora con las redes”.

La muerte de Miguel Ángel De Marco deja un vacío en el panorama intelectual argentino. Su legado perdurará en sus obras, especialmente en su biografía de Roca, una pieza fundamental para comprender la complejidad de la historia nacional y los desafíos de construir una identidad en un país marcado por el conflicto y la transformación.