Iberia cierra un ere voluntario que deja fuera a 996 empleados

Iberia acaba de firmar uno de los acuerdos laborales más significativos de su historia reciente. La aerolínea y los principales sindicatos han sellado un expediente de regulación de empleo voluntario que afectará a 996 trabajadores, una cifra que no es un número abstracto: son casi mil trayectorias profesionales que se redibujan de golpe.

Lo que el acuerdo pone sobre la mesa

El pacto no es uniforme. Dependiendo de la edad y del colectivo profesional, las condiciones cambian de forma notable. Para quienes tengan menos de 60 años, la salida se articula mediante bajas incentivadas: 35 días por año trabajado, con un techo de 30 mensualidades y un suelo de una anualidad completa. No es la indemnización más generosa del sector, pero tampoco es una cifra que se rechace sin pensarlo dos veces.

El capítulo más delicado es el de las prejubilaciones. Los pilotos y el personal de tierra podrán acogerse a partir de los 62 años. Los tripulantes de cabina de pasajeros, desde los 58. Todos ellos percibirán el 80% del salario bruto regulador hasta alcanzar la jubilación ordinaria. Para muchos, ese porcentaje será la diferencia entre una salida digna y una transición traumática.

El momento en que iberia decide adelgazar

El momento en que iberia decide adelgazar

Hay algo que conviene no perder de vista: este ERE llega mientras Iberia presenta al mundo su flamante Airbus A321XLR, la joya tecnológica con la que pretende redefinir las rutas de largo radio desde Madrid. La paradoja es llamativa. Una compañía que apuesta por el futuro con aeronaves de última generación simultáneamente negocia la salida de casi mil personas. Eso no es contradicción; es la lógica implacable de cualquier proceso de modernización industrial.

Los sindicatos, según fuentes consultadas por EFE, han confirmado el acuerdo sin grandes aspavientos. La negociación, al parecer, fue tensa pero no rota. Que sea voluntario marca una diferencia sustancial respecto a otros procesos vividos en la aviación española: nadie será empujado por la puerta. Pero cuando las condiciones son lo suficientemente atractivas, la línea entre lo voluntario y lo inevitable se vuelve muy fina.

La noticia está en ampliación. Pero los números ya hablan: 996 personas, tres colectivos distintos, un solo acuerdo. Iberia ha decidido que su próxima etapa pesa menos.