Irán y ee.uu. al filo del petróleo: trump planea tomar jarg y teherán despliega 20 buques

La isla de Jarg —ese microscópico punto en el Golfo Pérsico que mueve el 80 % de las exportaciones de crudo iraní— se ha convertido en la diana que Donald Trump ya no se guarda. «Estudiando tomar el petróleo», dijo este lunes en Washington, apenas unas horas después de que Irán anunciara el paso de 20 petroleros por el estrecho de Ormuz. La frase suena a taberna, pero detrás hay un plan de operaciones que el Pentágono lleva meses puliendo: desembarco de marines, control de la terminal y cierre del grifo que financia a los ayatolás. La respuesta de Teherán no se ha hecho esperar: misiles y drones contra blancos estadounidenses en Iraq, Siria e Israel, y un advertencia explícita: «Toquen Jarg y el fuego nos lo llevamos hasta Miami».

El líbano se desangra mientras la onu pierde cascos azules

La cuenta de la ofensiva israelí en el Líbano ya roza los 1.247 muertos, entre ellos 124 niños, y 3.680 heridos. La cifra habla por sí sola: cada día muere una aldea. Este lunes, dos cascos azules de la FINUL han saltado por los aires en el sur del país; ya son tres en 24 horas. El secretario general de la ONU pide «contención», pero en la zona nadie le escucha: los misiles de la milicia Hezbolá cruzan el cielo en sentido contrario a los cazas israelíes que buscan el silencio con más fuego.

En paralelo, la Casa Blanca ha devuelto a España su oferta de mediar: «No necesitamos ayuda». Madrid cerró el espacio aéreo a los B-52 que despegan de Morón; Washington respondió con un «gracias, pero no». La partida de ajedrez del Golfo se juega sin testigos europeos.

Cuando el crudo ruso navega hacia cuba y caracas reabre su embajada

Cuando el crudo ruso navega hacia cuba y caracas reabre su embajada

Mientras el mundo mira al este, el petrolero ruso Anatoli Kolodkin —740.000 barriles de crudo a bordo— avanza sereno por aguas cubanas con destino a Matanzas. El contragolpe económico de Moscú: si EE.UU. secuestra el petróleo iraní, Rusia llena los tanques de La Habana. Simultáneamente, Caracas y Washington restablecen nexos rotos desde 2019: la embajada de EE.UU. reabrió sus puertas este lunes. El mensaje es doble: Delcy Rodríguez recupera legitimidad y Trump asegura el flujo de crudo venezolano por si Jarg se le escapa de las manos.

En el G7, ministros de Finanzas y Energía prometen «todas las medidas» para estabilizar el mercado. Lo que nadie cuenta es que el barril ya marcó 94 dólares en Londres y que los seguros marítimos han triplicado la prima para cualquier buque que cruce el estrecho de Ormuz. La factura la pagará cada conductor europeo en la próxima semana.

Ucrania se viste de hierro y birmania cambia de general

En Leópolis, los soldados ucranianos estrenan exoesqueletos de titanio que les permiten cargar con 60 kg sin sentir peso. La guerra se vuelve cyborg: la tecnología que antes anunciaban los videojuegos aterriza en trincheras congeladas mientras Rusia bombarde la línea del frente con drones de 3.000 dólares que destruyen tanques de 3 millones.

Mientras tanto, en Bangkok, Min Aung Hlaing cuelga el uniforme de comandante para vestirse de presidente. Birmania intercambia un golpe por otro: las elecciones de diciembre fueron un monólogo y la transición anunciada es, en realidad, una foto del mismo rostro con otro título. La junta promueve la «estabilidad»; la oposición denuncia la perpetuación del terror.

Y en medio de este tiovivo planetario, la NASA ultima el lanzamiento de Artemis II: el miércoles el ser humano volverá a orbitar la Luna 53 años después. Tal vez allá arriba, lejos del humo y del crudo, encuentre la única frontera que aún no hemos sembrado de armas.