Israel y españa se enzarzan en una guerra de tuits por la misa bloqueada en jerusalén
Domingo de Ramos convertido en domingo de fuego. Mientras los fieles aguardaban al patriarca católico en la puerta del Santo Sepulcro, la policía israelí cerró el paso a Pierbattista Pizzaballa. A los pocos minutos, Pedro Sánchez estallaba en X: «Ataque injustificado a la libertad religiosa». Horas después, Gideon Saar devolvía el golpe: «Sánchez nunca pierde la oportunidad de incitar al odio contra Israel». En la antesala de la Pascua cristiana, Jerusalén vuelve a ser un ring diplomático.
Del misa frustrada a la réplica con fragmento de misil
El incidente parecía menor: agentes que impiden al cardenal entrar en la iglesia más sagrada del cristianismo. Pero la imagen del prelado obligado a oficiar en la calle, rodeado de peregrinos con ramos de olivo, encendió las alarmas en la Moncloa. Sánchez cargó contra Benjamin Netanyahu sin filtro: «Sin explicación. Sin razones». Su tuit acumula ya más de cinco millones de vistas.
La contraofensiva israelí llegó en español y con foto de un proyectil. Saar exhibió un fragmento del misil iraní interceptado la semana pasada a trescientos metros del Santo Sepulcro. «Cuando cayó, Sánchez no dijo nada», escribió. El mensaje es claro: españa mira a un lado cuando el peligro viene de Teherán. Y remata: «El régimen iraní, que apoya públicamente a Sánchez». La acusación suena a teoría conspirativa, pero en la arena digital basta con lanzarla.

La libertad religiosa como arma arrojadiza
Israel se apresura a recordar que Pizzaballa ya pudo celebrar la misa al mediodía, solo con retraso. Fuentes del Ministerio de Exteriores aseguran que el cierre fue «una medida puntual de seguridad» tras alertas de disturbios en la Puerta de Jaffa. El cardenal, por su parte, prefirió la liturgia en la calle antes que esperar dentro. Imagen potente: el príncipe de la Iglesia rezando entre sacos de basura y soldados. Da igual quién puso la primera piedra: la foto ya viazó por WhatsApp y la narrativa está servida.
En el tablero hay más fichas que un rosario. El gobierno español mantiene una investigación abierta por posibles crímenes de guerra en Gaza ante la Corte Penal Internacional. Israel, por contra, recuerda que El Al acaba de inaugurar una ruta directa Tel Aviv-Madrid y que el turismo evangélico —400.000 peregrinos anuales— deja en Jerusalén más de 500 millones de euros. Dicho con otras palabras: la misa de ayer vale oro, y el oro calla muchas bocas.
La próxima semana, el patriarca latino intentará entrar de nuevo al Santo Sepulcro para el Vía Crucis del Viernes Santo. La policía promete «protocolo especial». Traducción: más vallas, más controles, más teléfonos grabando. Mientras, en Madrid y en Jerusalén siguen pulsando retweet. La diplomacia ya no se escribe en papel timbrado; se fragua en 280 caracteres y una foto que condense la indignación. La Pascua cristiana está a punto de estallar, y la única certeza es que la primera piedra ya no la lanzan los peregrinos: la tuitean.
