Juez tumba amparo de contralmirante prófugo en megafraude de huachicol fiscal
La justicia mexicana acaba de cerrarle la puerta al contralmirante Fernando Farías Laguna, hoy prófugo y pieza clave de la red “Los Primos” que desvió millones de litros de combustible desde Texas hasta Veracruz. Una jueza federal negó el amparo que su defensa promovió para evitar su captura, confirmando que el militar retirado sí está bajo investigación por delincuencia organizada y lavado, aunque ninguna autoridad quiere admitir que haya emitido la orden formal de arresto.
El vacío legal que protege al marino
La decisión de la jueza Decimoprimero de Distrito, Emma Cristina Carlos Ávalos, destapa una estrategia procesal que ya es texto de estudio en los foros de derecho penal: negar la existencia de la orden para que no exista el delito de omisión. Así lo hicieron, uno por uno, los jueces de control de las 12 unidades del Sistema Penal Acusatorio capitalino, la Fiscalía General de la República, la Marina, la Defensa y la Secretaría de Seguridad. Todos, con idéntica respuesta: “No tenemos orden de aprehensión en el sistema”.
La trampa legal funcionó hasta hoy. El recurso de revisión interpuesto por la defensa de Farías Laguna obligará al Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito a dirimir si la negativa de amparo se mantiene o si, por el contrario, se obliga a las autoridades a confesar que sí buscan al contralmirante. La partida de ajedrez judicial acaba de entrar en jaque.

30 Buques fantasma y un hermano encerrado en el altiplano
Mientras Fernando se mueve en la clandestinidad, su hermano Manuel Roberto Farías Laguna cumple prisión preventiva en el penal de máxima seguridad de Almoloya de Juárez desde septiembre pasado. La FGR los acusa de liderar “Los Primos”, una red que usó más de 30 buques para introducir hidrocarburo de contrabando, evadir impuestos y vender el producto a distribuidores fantasma en Tamaulipas, Veracruz y la CDMX.
La investigación, que arrancó en 2022, revela que la flota operaba con permisos de carga falsificados y contaba con protección de oficiales de aduanas y marinos activos. El daño fiscal: mil 800 millones de pesos en IEPS no enterados, según el cálculo conservador de la propia Secretaría de Hacienda.

El secretario de marina que dio carpetazo
En la conferencia matutina del 14 de enero, el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles anunció la baja definitiva de los hermanos Farías Laguna con la frialdad de quien corta un bulto: “Cuando una persona no puede cumplir con sus obligaciones, tiene que ser dado de baja”. La frase, repetida luego en los comunicados oficiales, oculta que la Marina jamás abrió un proceso disciplinario interno: simplemente los borró del padroón y les retiró los privilegos de retiro.
La defensa aún pelea por recuperar los derechos laborales. Argumenta que ni siquiera existe sentencia y que, por tanto, la separación es prematura. Pero el juez federal que analizó el caso de Manuel Roberto ya advirtió: reincorporarlos “afecta el interés social”. La institución armada prefiere no mirar atrás.
El prófugo, mientras tanto, navega en la niebla. Nadie confirma su paradero, nadie asume que lo busca. Y la gasolina robada, ya refinada y vendida, se evaporó hace rato en el aire caliente del Golfo. La justicia, si llega, llegará tarde y a destiempo.