Julia riera desnuda la arcilla bogotana: remontada épica y avance fulgurante a octavos
La raqueta de Julia Riera vibró como un tambor en la noche de Bogotá. A los 23 años, la argentina número 186 de la WTA se sacudió el polvo rojo de la capital colombiana y firmó una gesta que ya circula en los grupos de WhatsApp de los clubes de Buenos Aires: 7-6 y 6-1 a la francesa Sélénа Janicijevic tras salvar un 3-5 demoledor en el primer set.
La arcilla que muerde y la que cura
El Country Club se quedó sin aire cuando la francesa, más fresca, apuntaba a cerrar la manga con su saque. Pero Riera —esa que en el cuadro aparece como «qualifier»— leyó la arcilla como quien lee la letra pequeña de un contrato. Dos quiebres seguidos, un contraataque de revés cruzado que dejó a Janicijevic clavada en el óxidо y el tie-break para enmarcar: 7-6(4). A partir de ahí, la historia fue un monólogo con sabor a empanada caliente: 6-1 en 29 minutos y los octavos de final como premio.
La próxima víctima potencial lleva dos apellidos que suenan a película de espías: Robin Montgomery o Anna Blinkova. La estadounidense y la rusa se citan esta tarde para ver quién se cruza con la argentina que acaba de aprender que la altitud de Bogotá castiga los pulmones, pero redime las ganas.

La reina tatjana maria aceita la corona
Mientras tanto, Tatjana Maria —esa que a sus 36 años parece tener más vidas que un gato alemán— despachó a la local Valentina Mediorroel con la misma ternura con la que se despacha un café en la Brandenburger Tor: 6-2 y 6-1. La campeona de 2022 y 2023 ya olía el césped de Wimbledon, pero prefiere el polvo que se le mete bajo las uñas. En octavos la espera la polaca Katarzyna Kawa, que ayer dejó a la francesa Carole Monnet sin conocer la victoria ni siquiera en el marcador: 6-1 y 6-0.
El ala joven y el pasaporte emocional
El torrencial formato también abrió hueco para la juventud con pasaporte colombiano. Julieta Pareja, Palo Alto mafia, nacida en 2007 y con raíces en Medellín, despachó a su compatriota Elizabeth Mandlik con la frialdad de quien pide un Uber: 6-3 y 6-3. Su abuela la espera en el stand de arepas: si gana su siguiente duelo, la primera wildcard con sello cafetero podría cruzarse con la número uno local, Camila Osorio, que debuta mañana contra la norteamericana Caroline Dolehide.
La griega Despina Papamichail, veterana de mil batallas en ITF, también selló su pase. Derrotó a la rusa Anastasia Tikhonova y ahora se juega un lugar en cuartos contra la ganadora del duelo entre la letona Darja Semenistaja y la adolescente alemana Ella Seidel.
Cronograma de martes con olor a café
Mañana el Country Club abre a las 10 a.m. con dos platos fuertes: Camila Osorio defiende el título ante Dolehide y la española Jéssica Bouzas Maneiro (número 48 del mundo) se mide a la francesa Tiantsoa Rakotomanga. La checa Marie Bouzková cerrará la jornada contra la mexicana Ana Sofía Sánchez. Entre partido y partido, el olor a buñuelo y la bruma de la Sabana de Bogotá se colarán por las grades. La arcuela sigue mordiendo, y Riera ya sabe que la cura también puede ser argentina.
