La banda que robaba con niños dentro: así desmanteló la policía la red del este que asaltó diez casas en sevilla

Las dos mujeres llevaban meses jugando al gato y al ratón con la Policía. Saltaban de ciudad en ciudad, siempre con el mismo guion: vigilaban, entraban, robaban y desaparecían. Sevilla fue su última parada antes de caer. La operación Adriático ha puesto punto final a una banda itinerante que asaltó diez viviendas en los barrios de Triana, Los Remedios y Nervión, muchas de ellas con los inquilinos dentro, dormidos o atados.

Un modus operandi que parece sacado de un guion de cine

El grupo, originario de países del este, operaba como una maquinaria de precisión. Primero, el reconocimiento: una de ellas se quedaba en la puerta, simulando buscar a un vecino. Otras dos accedían al portal, comprobaban si había gente dentro y, en cuestión de minutos, forzaban la cerradura con herramientas especializadas. El botín: joyas y dinero en efectivo. El tiempo: apenas lo necesario para no despertar sospechas. Y luego, la huida. Rápida. Silenciosa. Eficaz.

Lo que nadie cuenta es que varios de los robos ocurrieron mientras las familias dormían. En una de las viviendas, los ladrones pasaron por delante de una habitación donde una niña de ocho años descansaba. No la tocaron. Pero dejaron la casa desvalijada. Ese detalle, que podría haber sido una simple anécdota, fue clave para que la Policía reforzara la investigación. No solo robaban: invadían.

La red se deshace en sevilla

La red se deshace en sevilla

La investigación arrancó en enero, tras un primer asalto en Los Remedios. Desde entonces, los agentes fueron conectando los puntos: mismos perfiles, mismas técnicas, mismos horarios. La banda no tenía fijo. Estuvo en Madrid, Valencia, Málaga. Pero Sevilla fue donde más tiempo se estancaron. Y donde cometieron el error de repetir patrón.

Las detenidas, de nacionalidad rumana y con antecedentes por hechos similares en otros países europeos, fueron arrestadas el pasado martes. Una llevaba meses evadiendo una orden de búsqueda por un asalto en Alicante. La otra, identificada por una cámara de seguridad comunitaria, había cambiado de look tres veces en dos meses. La cifra habla por sí sola: más de 150.000 euros en joyas sustraídas solo en Sevilla.

La operación continúa abierta. La Policía no descarta más detenciones. Y en los grupos de vecinos de WhatsApp, la alerta sigue activa. Porque la sensación de haber sido vigilados, de haber sido elegidos, no se disipa con unas esposas. Se queda. Como una sombra. Como una historia que no se olvida.