La beca benito juárez desembolsa 3,800 pesos: la agenda de pago por letra curp ya corre

México vuelve a apostar por el bolsillo de los jóvenes. Este abril, la Coordinación Nacional de Becas para el Bienestar Benito Juárez (CNBBBJ) repartirá un depósito doble de 3,800 pesos a cada alumno de preparatoria pública, la mayor cifra que haya recibido el programa en un solo golpe desde su creación. La razón: el gobierno saltó febrero y ahora compensa con marzo y abril juntos.

El calendario, aún sin firmar por la Secretaría de Bienestar, ya circula en los grupos de WhatsApp de tutores: 13 de abril para los A-B, 14 para la C, y así hasta el 24 para la cola del abecedario. La lógica es la misma que usan los bancos para evitar aglomeraciones: una letra por día hábil, orden de llegada incluida.

El doble pago que nadie pidió

Julio León, titular de la CNBBBJ, admitió el mes pasado que la suspensión de febrero obedeció a una revisión de padrones y a un retraso en la firma de convenios con Banco Bienestar. La contrapartida: un solo desembolso que iguale los 1,900 pesos perdidos más los 1,900 del bimestre corriente. El anuncio fue vía Facebook Live, sin preguntas, y la frase que quedó fue: “Nadie se quedará sin sus pesos”.

La cifra habla por sí sola: 3,800 pesos representan casi tres salarios mínimos en zonas rurales. Para una familia que vive debajo de la línea de pobreza, ese dinero es la colegiatura de un curso de ingreso a la universidad o el pasaje diario de un semestre. Pero hay un detalle: el beneficio solo alcanza a quienes ya están adentro. Las nuevas altas, cerradas desde el 28 de febrero, tendrán que esperar al ciclo 2026-2027.

Cómo saber si ya cayó el depósito

Cómo saber si ya cayó el depósito

Los padres aprendieron a desconfiar de los rumores. Por eso la CNBBBJ mantiene tres vías oficiales: el buscador de estatus con la CURP, la línea 800 900 2000 y la app de Banco Bienestar. El truco que se escucha en las filas del cajero: marcar la tecla 0 dos veces para saltarse el menú y hablar con un humano. La espera promedio: ocho minutos, según la propia secretaría.

Mientras tanto, los planteles ya recibieron la instrucción: no entregar constancias ni horarios hasta que el dinero esté en la tarjeta. La medida busca evitar el clásico “ya me dieron la beca” de quienes se inscriben, cobran y desaparecen. El año pasado, 42,000 alumnos fueron dados de baja por incumplir el 80 % de asistencia.

La última vez que el gobierno mexicano compensó un faltante de becas fue en 2019, con el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”. Entonces se pagó en parcialidades y el descontento terminó en una manifestación frente a Segalmex. Esta vez, la apuesta es silenciosa: entregar todo de golpe antes de que el hueco de febrero se convierta en protesta.

La lección sale sobrando: cuando el Estado juega al ajedrez con la economía doméstica, un día de retraso se lee como una semana en la vida de quien vive al día. Por eso, en miles de casas de Zacatecas, Chiapas o Ecatepec, la frase que se repite es “que caiga el lunes 13, sea cual sea mi letra”. Porque el ciclo escolar solo da 10 meses de oxígeno, y julio-agosto no pagan vacaciones.