La cop15 blinda al guepardo y la nutria gigante: 40 especies nuevas entran en la lista roja de la onu
Campo Grande (Brasil) amaneció este domingo con el rugido distante de la hiena rayada y el silencio pesado del tiburón martillo: ambos animales acaban de ser declarados protegidos por la Convención de Especies Migratorias. La COP15 cerró sus puertas tras incluir 40 nuevas especies en los apéndices de la ONU, un giro que obliga a 133 países a cambiar leyes, rutas de pesca y hasta vuelos comerciales.
El gesto parece burocrático hasta que se desgrana la lista: guepardo, nutria gigante, 24 petreles que surcan los océanos como cuchillas y la hiena que ya apenas alcanza los 10 000 ejemplares. Todos pasan al apéndice I —captura prohibida bajo pena de cárcel— o al II, que exige planes de recuperación y acuerdos fronterizos. La cifra habla por sí sola: 1 200 géneros ya están bajo custodia internacional y, aun así, una de cada cuatro especies sigue en peligro y casi la mitad perde población cada año.
Negociaciones en la puerta del pantanal
Los delegados se alojaron a menos de cien kilómetros del humedal más grande del planeta. Allí, entre caimanes y jacarés, se fraguó el pacto. João Paulo Capobianco, ministro brasileño y presidente de la COP15, celebró el «trabajo extraordinario» de más de 2 000 asistentes; lo que omitió es que el texto final se aprobó a las 3:14 a.m., cuando las ONG ya dormían y los periodistas contaban cadáveres de aves contra las luces del centro de convenciones.
El tono fue distinto en la inauguración. Lula da Silva y Santiago Peña, presidentes de Brasil y Paraguay, desfilaron con discursos verdes y selfies con niños indígenas. Prometieron ciencia y cooperación. A los siete días, la hiena rayada no sabía que su supervivencia depende ahora de un fence electrificado entre Kenia y Tanzania y de un dron que vigila su migración nocturna.
Lo que nadie cuenta es que la hiena no entiende de fronteras, pero los cazadores sí. El comercio de fauces y colas se mueve por WhatsApp, y la prohibición puede encarecer el kilo de hueso hasta los 400 dólares. Misma lógica para el tiburón martillo: su aleta vale oro en Hong Kong y ahora necesitará un certificado de origen que los barcos pesqueros jamás han llenado.

El 24 % que avergüenza
El informe técnico que se filtró el sábado revela que la lista de especies protegidas por la CMS ha visto crecer la amenaza: 24 % está en riesgo crítico, dos puntos más que en 2022. El 49 % tiene números rojos; hace tres años era el 44 %. Traducción: proteger no basta; hay que restaurar hábitat y, sobre todo, perseguir al dinero que financia la extinción.
Campo Grande se vació en cuatro horas. Los stands de café orgánico se desmontaron, los roll-ups de los petreles se guardaron en tubos de cartón y los delegados volaron a Brasilia con la certeza de que, en la próxima COP —la COP16, en 2027— volverán a contar cadáveres. La nutria gigante, mientras tanto, sigue sin saber que su nombre figura en un anexo de 312 páginas que pesa 3,2 megas. Aún le quedan, si no cambia nada, dos décadas de vida libre en el Amazonas.
La conferencia terminó, la hiena no.
