La fiscalía caza un aparcamiento ilegal en suelo protegido ante el hospital de villalba
El asfalto llegó antes que la legalidad. Desde hace años, los coches de pacientes del Hospital de Villalba invaden dos parcelas protegidas sin que nadie lo frenara. Ahora la Fiscalía de Madrid busca responsables de una urbanización improvisada que nadie autorizó y todos toleraron.
La denuncia que desató la investigación
Ecologistas en Acción presentó en 2023 la denuncia que obligó al ministerio público a actuar. Su argumento: el Ayuntamiento de Collado Villalba, gobernado por el PP, ha mirado hacia otro lado mientras los vehículos convertían la Cañada Real Segoviana en un parking gratuito. Las acadas rebajadas y el hormigón fresco delatan la improvisación.
La Sección de Medio Ambiente abrió diligencias preprocesales en noviembre pasado. Esta fase sirve para verificar si existen delitos urbanísticos y quién debió impedirlos. El objetivo: determinar por qué nadie restauró la legalidad en un suelo clasificado como no urbanizable.

Un hospital sin papel urbanístico que lo ampare
El edificio que da servicio a 130.000 vecinos lleva ocho años en el limbo jurídico. El 1 de septiembre de 2016, la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJM anuló la modificación puntual que permitió su construcción. Desde entonces, ni hospital ni accesos cuentan con planeamiento válido. La parcela sigue protegida, pero el cemento avanza.
QuirónSalud gestiona el centro a través de una concesión de la Comunidad de Madrid. La empresa sanitarios tiene cuatro hospitales en la región, pero solo el de Villalba nació con los pies de barro. Ni la Consejería de Sanidad ni el Consistorio han logrado desatascar la situación tras tres intentos fallidos de legalización.

La permuta que quiere convertir el delito en negocio
El Ayuntamiento ha encontrado una vía: permutar. Propone ceder 5,89 hectáreas en la Dehesa Boyal a cambio de seguir usando el suelo forestal como parking. La Dirección General de Agricultura publicó el 18 de marzo el expediente para recibir alegaciones. El truco: reforestar el doble de metros cuadrados en otro lado para seguir asfaltando aquí.
El portavoz municipal asegura que «nunca se ha permitido nada» y que la Policía Local ha multado a los conductores «dentro de sus posibilidades». La cifra habla por sí sola: cero denuncias por ocupación de suelo protegido y una docena de multas de estacionamiento en tres años.
La Fiscalía ahora mismo traza un mapa de responsabilidades: ¿El alcalde? ¿La Consejería de Medio Ambiente? ¿Quirón, que se limita a «avisar» a los conductores? El plazo para presentar alegaciones a la permuta finaliza en abril. Mientras tanto, los coches siguen aparcando donde la ley dice que no se puede.
La ironía es demoledora: un hospital que salva vidas construido sobre una ilegalidad que nadie quiere mirar a la cara.
