La gasolina se dispara a 4 dólares y el mundo aguanta la respiración
El precio medio de la gasolina en Estados Unidos acaba de cruzar la línea de los 4 dólares por galón y lo hace con la brutalidad de quien rompe un cristal: estalla la guerra en Irán y los mercados petroleros responden en cuestión de horas. La última vez que el surtidor marcó ese número fue en agosto de 2022; ahora, la inestabilidad del crudo vuelve a golpear el bolsillo del conductor americano.

El barril se dispara y el planeta paga el pato
Brent y West Texas Intermediate (WTI) cotizan al alza con la velocidad de un cohete sin frenos. El bombardeo de la geopolítica se traduce en números rojos para las economías importadoras y en dividendos de oro negro para los productores. La cadena de suministro, ya maltrecha por dos años de conflictos, se tensa hasta el límite: cada centavo que sube el petróleo es una décima de inflación que se instala en la cesta de la compra.
Mientras la Tierra se enciende en un extremo, en el otro la humanidad sueña con escapar. Los cuatro astronautas de la misión Artemis II —tres hombres y una mujer— se preparan para sumarse a la élite de 24 personas que han orbitado o pisado la Luna. El lanzamiento, previsto para los próximos meses, no solo es un salto al espacio: es un mensaje de que la exploración sigue viva cuando el planeta se tambalea.
La contradicción es evidente. Apple celebra su 50 aniversario con el eslogan “50 Years of Thinking Different” mientras el mundo sigue pensando en gasolina. La compañía que revolucionó la computación personal y el móvil ahora apuesta por la inteligencia artificial, pero la pregunta planea: ¿pensar diferente también significará prescindir del petróleo que alimenta sus data centers?
En medio del caos energético, Santiago de Chile aparece en el puesto 120 del ranking mundial de ciudades inteligentes. Medellín y San José le pisan los talones. La región latinoamericana avanza a trompicones hacia el equilibrio entre tecnología y bienestar, pero el ascenso se frena cuando el precio del transporte se dispara.
Hace justo 25 años, los Países Bajos firmaban la primera ley que equiparaba el matrimonio homosexual con el heterosexual. El 1 de abril de 2001 cambiaron el código civil y la historia familiar. Un cuarto de siglo después, la medida sigue siendo un faro de derechos en un mundo donde la tolerancia vuelve a estar bajo asedio.
En Flandes, la carretera se tiñe de polvo y adrenalina. Wout Van Aert y Jasper Philipsen calientan motores para la 80ª edición de A Través de Flandes, 185 kilómetros que sirven de ensayo general al Tour de Flandes. A cuatro días del segundo monumento de la temporada, Bélgica olvida la inflación y se agarra al manillar.
El mundo, como siempre, avanza por caminos paralelos: mientras unos miran las estrellas, otros cuentan los centavos en el surtidor. La gasolina roza los 4 dólares y la historia se escribe entre explosiones y escapadas, entre combustible y sueños. La contradicción no es un defecto: es la forma que tiene el presente de recordarnos que todo está conectado.