La granja se ilumina: fuentes majestuosas abren temporada

La magia del agua y la luz regresa a La Granja de San Ildefonso. Patrimonio Nacional ha anunciado el encendido de las fuentes reales, un espectáculo que, a partir del Jueves Santo, 2 de abril, deleitará a visitantes y lugareños hasta julio, siempre y cuando la situación hidrológica lo permita. Una incertidumbre que, como veremos, añade una capa de dramatismo a esta tradición centenaria.

Un inicio solemne: el canastillo y diana protagonizan la primera exhibición

Un inicio solemne: el canastillo y diana protagonizan la primera exhibición

El 2 de abril marcará el regreso de las fuentes con un recorrido inicial que pondrá el foco en el Canastillo, Ranas, la Fuente de los Baños de Diana y Fama. Una semana después, el 8 de abril, se ampliará el itinerario incluyendo las fuentes del Canastillo, Ocho Calles, Ranas y, de nuevo, Fama. La estrategia de Patrimonio Nacional es clara: dividir las fuentes en dos grupos para alternar espectáculos y optimizar los recursos disponibles. Un plan pragmático, pero que subraya la creciente preocupación por la escasez de agua que azota la región.

Pero hay un detalle que merece especial atención: las tres jornadas especiales que prometen una experiencia inolvidable. El 30 de mayo, con motivo de la festividad de San Fernando; el 25 de julio, coincidiendo con el día de Santiago Apóstol; y el 25 de agosto, en honor a San Luis. En estas fechas, la totalidad de las fuentes del recinto se encenderán simultáneamente, creando un ballet acuático de proporciones épicas.

La novedad más esperada: la Fuente de la Cascada Nueva. Tras una inversión de seis millones de euros, financiados con fondos europeos, la fuente, emblemática del siglo XVIII, se prepara para recuperar su antiguo esplendor. Las obras, que culminarán en junio, han implicado una laboriosa consolidación estructural, impermeabilización, restauración de mármoles y esculturas, además de la reparación del complejo sistema hidráulico que la sustenta. La cifra habla por sí sola: una inyección de capital destinada a preservar un tesoro artístico y cultural de incalculable valor.

Además, para aquellos que deseen disfrutar de un ambiente nocturno, los sábados de julio y agosto se ofrecerán encendidos especiales en la fuente de Baños de Diana, una oportunidad única para contemplar la belleza del agua bajo la luz de la luna. La temporada de las fuentes de La Granja, sin embargo, se presenta como un delicado equilibrio entre la tradición y la necesidad de gestionar un recurso cada vez más limitado. La persistente sequía en Castilla y León obliga a una vigilancia constante de las reservas hídricas, con la posibilidad real de que el espectáculo se vea afectado si la situación empeora.

La Granja de San Ildefonso se prepara, pues, para recibir a miles de visitantes, conscientes de que cada gota de agua es un privilegio. Un espectáculo que, más allá de la belleza estética, nos recuerda la fragilidad de nuestro entorno y la importancia de protegerlo. El agua, ese elemento vital, sigue siendo el alma de La Granja.

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