La guerra del volante en cdmx llega a su punto álgido: plataformas y taxistas se disputan el aeropuerto a dos años del mundial

La terminal aérea más congestionada de América Latina se ha convertido en el ring donde DiDi, Uber e InDrive libran su combate más sucio contra los taxistas concesionados. El motivo: quién se quedará con la llave de entrada de los millones de turistas que llegarán al Mundial 2026. El primer asalto fue un bloqueo. El segundo, un comunicado. Y el tercero, una alianza que nadie vio venir.

El bloqueo que encendió la mecha

Hace apenas una semana, los concesionados cerraron con sus carros las puertas de la terminal 1 y 2 del AICM. Su reclamo: que las apps «roban» clientela sin pagar los mismos derechos que ellos. La respuesta de Claudia Sheinbaum fue tibia: «dialoguemos». Pero detrás del telón, las plataformas ya preparaban su contraataque.

La Alianza In México —el club secreto que agrupa a las tres gigantes— sacó ayer un comunicado que huele a estrategia de relaciones públicas, pero que esconde una amenaza: si no nos dejan operar en aeropuerto, México se juega su imagen ante el mundo. Traducción: aceptadnos o el fiasco será internacional.

La tregua que nadie esperaba

La tregua que nadie esperaba

Lo que suena a película de espías es real: Uber y MX Taxi sellaron un pacto inédito. A partir de ahora, un usuario podrá pedir un taxi amarillo concesionado desde la app de Uber. ¿Por qué? Porque ambos bandos han comprendido que el enemigo común es el tiempo. Faltan 24 meses para el primer silbatazo y el país aún no sabe cómo moverá a 450 000 visitantes entre tres ciudades.

La jugada tiene lectura doble: los taxistas ganan visibilidad; Uber se lava la cara tras años de enfrentamientos. Pero hay un detalle que nadie firma: la tarifa no bajará. El usuario pagará lo mismo por un viaje que podría tardar el doble si la regulación sigue en el aire.

El hueso duro: la comisión y la accesibilidad

Mientras el Gobierno promete una «mesa de diálogo», los conductores de app salen hoy a marchar. Su petición es clava: rebajen el 25 % que les quita la plataforma y dejen de multarlos por trabajar en zonas aeroportuarias. Recuerdan que tribunales federales ya dictaminaron que esas sanciones son «arbitrarias y discriminatorias». La Secretaría de Movilidad guarda silencio.

La Alianza, en su papel de abogada defensora, introduce un argumento demoledor: ¿qué pasará con la persona que llega en silla de ruedas o el adulto mayor que no puede caminar 400 metros con maletas? El plan oficial aún no explica dónde estarán las paradas de acceso especial ni quién se hará cargo del traslado. El riesgo: un caos humanitario en plena fiesta del fútbol.

La cuenta regresiva

El país tiene 13 partidos en juego, tres ciudades sede y un solo reloj. Cada minuto que pasa sin reglas claras es un minuto que el turista pasa encerrado en el avión o pagando 800 pesos por un trayecto de 8 km. México puede convertir la movilidad en su mejor tarjeta de presentación o en su peor vergüenza. La apuesta no es de gobierno ni de empresas: es de imagen nacional. Y la pelota, ahora mismo, rueda en la pista del AICM sin portero.