La mega luna de reforma se queda: autoridades amplían exposición hasta el 5 de abril
La ciudad que ya se habituó a saludar a la Luna en la medianoche de Reforma respira aliviada: la pieza lumínica que copó TikTok, WhatsApp y hasta los atascos vespertinos no se irá este domingo. La Secretaría de Turismo de la Ciudad de México acaba de confirmar que la exhibición 'Solo la luz, primavera' —con su astro gigante de 12 metros como estrella— se queda hasta el 5 de abril.
La ampliación llega tras diez días de filas interminables frente al Ángel de la Independencia, donde cientos de capitalinos llegan con el único propósito de retratarse con el satélite que nunca se oculta. La medida, anunciada apenas anoche en redes, transforma un evento efímero en un fenómeno de masas que ya proyecta su propia sombra sobre la agenda cultural de la ciudad.
De la selfie obligada al negocio de la luz
Desde el 20 de marzo, el tramo que va del Ángel a Chapultepec se convirtió en un improvisado estudio fotográfico a cielo abierto. La luna —fabricada con nylon reciclado y led de bajo consumo— funciona como imán de datos móviles: el hashtag #LunaReforma acumula ya más de 18 millones de visualizaciones en TikTok. Pero hay un detalle que nadie menciona en los boletines oficiales: los comerciantes ambulantes duplicaron sus ventas de gorras con orejas y palos para selfies desde que el astro aterrizó.
El horario sigue siendo nocturno: luces encendidas de 19:00 a 23:00 horas. Trece instalaciones más —columpios fosforescentes, esferas que laten al ritmo del pulso humano y una alfombra de estrellas que reacciona al paso— acompañan a la Luna a lo largo de tres kilómetros. Todo gratis, todo pensado para que el espectador no solo mire, sino que produzca su propio contenido.

El festival que anticipa el 2026
Lo que hoy parece una promesa de primavera es, en realidad, la antesala del Festival Internacional de las Luces México 2026. La versión oficial será dentro de dos años, pero los organizadores de FILUX decidieron adelantar un teaser urbano: «Queremos que la gente entrenarse la pupila antes de que lleguemos con todo el equipaje», confesó ayer la directora del festival, Lucía de la Rosa.
La jugada funciona. Ayer, minutos antes del cierre, la fila superaba los 400 metros. Abuela con bastón, influencer con anillo de luz y familia completa con perro chihuahua compartían la misma cola. Algunos llegaron desde Neza; otros, desde Madrid. Todos querían la misma postal: la Luna que se queda un poquito más, como si la ciudad, por una vez, pudiera ordenar al cielo que no apagara las luces.
El mensaje es claro: si aún no la viste, tienes una semana extra. Tras el 5 de abril, el satélite artificial desaparecerá tan rápido como llegó. La ciudad volverá a ser una más sin su Luna de plástico, y los atascos dejarán de tener excusa estelar.
