La ministra garcía prepara un manual exprés para que la eutanasia no muera en la cola
El derecho a morir dignamente en España vive un contador que se atasca. Mónica García lo sabe y, tras Semana Santa, llevará a las comunidades un manual de buenas prácticas que pretende acabar con los retrasos administrativos que dilatan la agonía de quienes ya pidieron ponerle punto final.
Una hoja de ruta que busca la misma velocidad en toda la geografía
La ministra de Sanidad lo explicó este lunes en Radio Nacional: la propuesta llegó el viernes al Consejo Interterritorial, pero la huelga sanitaria lo eclipsó. Ahora, la cita será extraordinaria la semana próxima. El objetivo es desmontar los cuelles de botella regionales que convierten la ley en un laberinto de informes paralelos, interpretaciones dispares y silencios que pueden durar meses.
El texto perfila fases claras, circuitos administrativos cerrados y refuerza la figura de los profesionales que deben acompañar la solicitud. Lo que no aclara el borrador, al que ha tenido acceso Efe, es cómo se sancionará a quien incumpla los plazos. La ministra apuesta por la «certidumbre» antes que por la coacción, pero los expertos en derecho sanitario ya avisan: sin sanciones, el manual corre el riesgo de convertirse en un código de cortesía más que en una guía obligatoria.

El caso noelia castillo, la gota que colmó el vaso
García cargó contra Abogados Cristianos y contra «una parte importante de su familia» por entorpecer el proceso de Noelia Castillo, la joven de 25 años que recibió la eutanasia el viernes tras una batalla judicial que prolongó su sufrimiento. «Han impuesto su falsa moral por encima del deseo de una chica que ejercía un derecho», espetó. La ministra desveló que el Instituto de Medicina Legal recibió hasta siete recursos distintos intentando frenar la práctica.
La ley lleva dos años y medio en vigor y ha permitido 250 muertes dignas, pero el 50 % de las peticiones sigue tardando más de dos meses en resolverse. La mayoría de los retrasos se concentran en Madrid, Castilla y León y Galicia, comunidades donde la objeción de conciencia institucional y los recursos al contencioso administrativo se han multiplicado.
La comunidad de madrid, en la diana
Fuentes del Servicio Madrileño de Salud reconocen que el manual llega tras la presión de los tribunales. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha dictado ya tres sentencias que obligan a la Consejería de Sanidad a agilizar trámites en casos concretos. La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, no ha confirmado si respaldará el documento. Su equipo prefiere esperar al texto definitivo antes de posicionarse, aunque en privado advierten que no aceptarán imposiciones que «vayan contra la libertad de los profesionales».
El consejo extraordinario después de Semana Santa será la primera prueba de fuego. Si las comunidades lo aprueban, el manual se publicará en el Boletín Oficial del Estado y entrará en vigor de inmediato. Si no, la ministra ya avisa: «Seguiremos dando pasos». Traducción: un real decreto que lo haga obligatorio sigue sobre la mesa.
Mientras, los pacientes siguen muriendo dos veces: una en su cuerpo, otra en la papelera de un funcionario que todavía mira el reloj.