La ue carga contra irán: prórroga de sanciones hasta 2027 en plena represión

Bruselas ha vuelto a golpear la mesa. Este lunes, los Veintisiete han decidido extender hasta abril de 2027 el cerco financiero y diplomático contra 262 iraníes y 53 entidades acusados de violar sistemáticamente los derechos humanos. La medida, que ya dura quince años, se endureció tras la muerte de Masha Amini y las protestas que sacudieron el país en 2022.

El Consejo de la UE no ha dado rodeos: mientras Teherán siga reprimiendo, Europa mantendrá congeladas las cuentas y cerrados los aeropuertos. La lista incluye a jueces, comandantes de la Guardia Revolucionaria, directores de cárceles y empresas de ciber-vigilancia que venden software para apagar protestas. A todos se les prohíbe pisar suelo comunitario y se les bloquean los activos en bancos europeos.

El negocio de la represión, fuera de juego

Lo que pocos mencionan: Europa ya no solo señala nombres, también seca el canal de suministro. Desde 2011, la UE vetó exportar a irán cualquier equipo que pueda usarse para disolver manifestaciones: desde gases lacrimógenos hasta programas de hackeo masivo. La última revisión, en 2022, añadió drones de vigilancia y sistemas de reconocimiento facial que Teherán compraba a través de intermediarios en Dubái y Estambul.

El resultado: un mercado negro que antes facturaba millones ahora busca rutas más largas y más caras. Las empresas chinas y rusas han ocupado parte del vacío, pero a precios más altos y con riesgos logísticos que encarecen cada operación. La factura final la pagan los comandantes iraníes, que ven cómo su aparato de control se encarece año tras año.

La cuenta de los muertos que no baja

La cuenta de los muertos que no baja

Mientras Bruselas renueva sanciones, la Organización Iraní de Derechos Humanos calcula al menos 551 muertos desde septiembre de 2022. La cifra incluye a 68 menores. Ningún alto cargo ha sido juzgado. En cambio, la lista europea sigue creciendo: en los últimos doce meses se añadieron 32 nuevos nombres, la mayoría vinculados a la red de cárceles de Eva y a los tribunales revolucionarios que dictan penas de muerte a manifestantes.

La prórroga llega en plena escalada. irán acaba de ejecutar a tres kurdo-iraníes acusados de “enemistad contra Dios” y prepara nuevas horcas. Europa responde con papel, no con misiles. Pero el mensaje es claro: cada violación tiene un costo y ese costo se cobra en euros congelados y visados cancelados. A Teherán le quedan tres años para sentirlo.