Las mujeres no están en la foto: 12 candidatos y ninguna propuesta para la mitad del país
Mientras los 12 candidatos posaban sonrientes para la foto oficial en el Centro de Convenciones de Lima, Jessica Cerna contabilizaba ausencias. No en la imagen, siente la falta en los discursos: la agenda de igualdad y seguridad para las mujeres ni siquiera aparece en la cuenta regresiva hacia el 12 de abril.
La abogada y especialista en temas de género le advirtió a Infobae Perú que más del 50 % del padrón electoral ha sido borrado del debate público. «Se habla de crecimiento, de infraestructura, de dólares; pero nadie menciona el dinero que pierde una mujer solo por serlo», sentencia.
La promesa hueca de endurecer penas
Cerna desarma la propuesta más repetida: castigar más duro a los agresores. «¿De qué sirve incrementar la pena si la víctima sigue sin acceder a una fiscalía especializada, a una casa de refugio o a un trabajo que le permita huir?», pregunta. El aumento de la sanción, sin prevención ni presupuesto, se convierte en un esloge electoral que no resuelve la raíz del problema.
La violencia, explica, se reproduce cuando la escuela enseña que «basta con no golpear» y la televisión naturaliza el acoso. «La brecha comienza en el aula y se agranda cuando las mujeres quieren emprender y el banco les exige garantías que no tienen, o cuando regresan de la maternidad y su puesto ya está ocupado», añade.

El triple costo de la mitad invisible
El cálculo es demoledor. Primero, la brecha salarial: en Perú las mujeres ganan 29 % menos que los varones por el mismo puesto. Segundo, el emprendimiento: solo el 23 % de empresas formales tiene una mujer al mando y la mayoría se concentra en sectores de baja rentabilidad. Tercero, el sistema de cuidados: el trabajo no remunerado de las peruanas representa el 15 % del PBI, un «subsidio» que el mercado aprovecha y el Estado ignora.
«Los planes de gobierno mencionan la palabra ‘mujer’ como quien pone el moño a la propuesta: decorativo, sin cifras ni cronograma», afirma Cerna. Asegura que la ley de paridad de género en las listas se quedó a mitad de camino: hay más candidatas, pero sus demandas siguen fuera del programa.

La pregunta que quema a 8 días de la votación
Cerna lanza una advertencia al electorado: «Si su candidato no puede decir cuánto dinero destinará a políticas de igualdad, ya tiene la respuesta: cero». La abogada pide convertir la indignación en exigencia fiscal: pedir la partida presupuestal, la meta intermedia y el indicador de éxito. «La democracia no es solo marcar una papeleta; es obligar al próximo gobierno a rendir cuentas desde el primer día», concluye.
Entre tanto, los 12 postulantes volverán al estrado este lunes para el segundo debate. La foto se repetirá: la misma fila de corbatas, la misma sonrisa de campaña. La diferencia la hará la calle: si las mujeres exigen que sus problemas dejen de ser el “apartado de relleno” del programa, quizá la próxima imagen ya no encuadre la misma vieja omisión.