Líbano: cuatro soldados israelienses muertos en enfrentamiento con hezbollah
La escalada del conflicto entre Israel y Hezbollah se cobró la vida de cuatro soldados israelíes este lunes en el sur de Líbano, el peor balance para las fuerzas israelíes desde el inicio de la ofensiva terrestre contra el grupo chií. La muerte de estos militares, en un contexto de guerra con Irán, intensifica las tensiones en una región ya de por sí volátil.

Israel anuncia ocupación de zonas en líbano
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha anunciado, con una contundencia que roza la provocación, la intención de ocupar zonas de seguridad en el sur de Líbano al término del conflicto. Se refiere a una “línea defensiva contra los misiles antitanque” y al control de la seguridad “hasta el río Litani”, una declaración que, inevitablemente, será recibida con indignación en Beirut y en gran parte de la comunidad internacional.
Los fallecidos, identificados como el capitán Noam Madmoni (22 años) y los sargentos Ben Cohen, Maxsim Entis y Gilad Harel (tres jóvenes de 21 años), pertenecían a la Unidad de Reconocimiento de la Brigada Nahal. Dos militares resultaron heridos, uno de ellos en estado grave, en el incidente que tuvo lugar alrededor de las 18:30 del lunes en el sector occidental del sur libanés.
Según el relato oficial del ejército israelí, la unidad detectó una célula de combatientes de Hezbollah en la zona. El intercambio de disparos a corta distancia fue rápido y letal. Un misil antitanque lanzado por Hezbollah, mientras se evacuaba a los heridos, selló el destino de los cuatro soldados, aunque sin causar más bajas. La respuesta israelí, con fuego de tanques y ataques aéreos, subraya la intensidad de la contienda.
La cifra habla por sí sola: diez soldados israelíes han muerto en el sur de Líbano desde que se intensificaron los combates, además de dos civiles israelíes víctimas de cohetes de Hezbollah y un desafortunado error de su propia artillería que causó la muerte de un civil israelí en el norte. Paralelamente, el Ministerio de Salud libanés eleva a 1.247 el número de muertos en Líbano debido a los ataques israelíes, con la escalofriante cifra de 124 niños entre las víctimas. El desplazamiento de un millón de personas es otra consecuencia devastadora de esta guerra.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron la captura de un operativo de Hezbollah que realizaba tareas de vigilancia sobre sus tropas, un indicio de la complejidad de las operaciones de inteligencia en la zona. En Beirut, Israel afirma haber eliminado a Hamza Ibrahim Rakhin, comandante adjunto de la Unidad 1800 de Hezbollah, junto con el jefe de operaciones y otro miliciano. Esta unidad, según Israel, actúa como nexo de coordinación entre Hezbollah y grupos terroristas palestinos en Líbano, Gaza, Siria y Cisjordania.
Pero hay un detalle que preocupa especialmente: el anuncio de Katz sobre la destrucción de “todas las casas de las aldeas adyacentes a la frontera en Líbano”, siguiendo el modelo de Rafah y Beit Hanún en Gaza. Una escalada en la brutalidad que presagia un conflicto aún más sangriento y un nuevo capítulo de sufrimiento para la población libanesa.
Hezbollah, por su parte, no se queda de brazos cruzados y continúa lanzando cohetes contra Israel. El lunes por la noche, cinco proyectiles impactaron en los suburbios de Krayot, en Haifa, aunque cuatro fueron interceptados por el sistema de defensa antimisiles israelí.
La ruptura del cese del fuego de noviembre de 2024 por parte de Hezbollah, desencadenada tras la muerte del ayatolá Alí Khamenei y la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán, ha reabierto una caja de Pandora que amenaza con desestabilizar todo el Oriente Medio.