Lyon se hunde: nueve partidos sin ganar ponen en jaque a la champions
El Lyon, otrora gigante dormido del fútbol francés, agoniza. Un empate a cero contra el Angers, tan insípido como predecible, prolongó este domingo su racha infernal: nueve partidos sin victoria en todas las competiciones. El equipo, que parecía destinado a pelear por el podio, ahora se aferra con dedos cruzados a la posibilidad de clasificar a la Liga de Campeones.

La crisis se agudiza: lille y marsella, acechando desde la clasificación
La cifra habla por sí sola: tan solo tres puntos sumados en los últimos quince partidos. Una debacle que ha permitido que el Lille y el Marsella les adelanten en la tabla, dejando al Lyon a dos puntos de la tercera plaza, un margen peligrosamente estrecho a seis jornadas del final. La eliminación temprana de la Liga Europa, lejos de ser un alivio, parece haber desestabilizado aún más al equipo, sumiéndolo en una espiral descendente de la que parece difícil escapar.
El problema, como suele suceder, no radica en la falta de talento individual. Jugadores como Enrick, a pesar de su potencial, no logran materializar esa calidad en goles. La falta de cohesión y de una estrategia clara en el campo son, quizá, la verdadera raíz del mal. La incapacidad para transformar la posesión en ocasiones claras de gol es una constante que carcome al Lyon desde hace semanas, y que se resume en la sequía goleadora.
Lo que nadie cuenta es la presión que pesa sobre los hombros del entrenador, quien debe encontrar una solución antes de que la situación se torne irreversible. La afición, históricamente implacable, empieza a mostrar signos de impaciencia, y las exigencias son cada vez mayores. El futuro del Lyon en la Liga de Campeones, y quizás también el del entrenador, pende de un hilo.
La próxima jornada se presenta como una prueba de fuego. Un tropiezo más podría significar el adiós definitivo a la máxima competición europea, y confirmar que el Lyon, al menos por este año, ha perdido su brillo.
