Margarita robles se enfrenta al congreso por el cierre del espacio aéreo a la operación 'furia épica'
Margarita Robles pisará este martes la Comisión de Seguridad Nacional con el tiempo contado y la mira puesta en ella. El PP ha forzado su comparecencia para que explique por qué el Gobierno cerró de golpe el cielo español a los aviones que participaron en el ataque contra Irán hace exactamente un mes. Fue una operación bautizada 'Furia Épica' por Estados Unidos e Israel, y que ahora deja un reguero de preguntas sin respuesta en los pasillos del Congreso.
La ministra de Defensa tendrá que justificar por qué se prohibió el paso por España a los cazas que despegaron de Rota y Morón, así como a los que venían sobrevolando desde Reino Unido o Francia. Una decisión que, en teoría, se enmarca en la postura oficial de España: rechazar cualquier forma de guerra. Pero hay un detalle que nadie cuenta: la fragata Cristóbal Colón ya navegaba hacia aguas iraníes cuando se tomó esa determinación, y sin autorización parlamentaria.
La fragata que se fue sin permiso
El envío del buque de guerra fue uno de los puntos que más irritó al PP. Cuca Gamarra, vicesecretaria de Regeneración Institucional del partido, ha exigido saber cómo se decidió una misión militar de ese calibre sin pasar por el Congreso. La fragata partió rumbo a Chipre, desde donde podría intervenir en el conflicto, sin que hubiera debate previo ni explicaciones posteriores.
La cifra habla por sí sola: 1.339 millones de euros se aprobaron en el último Consejo de Ministros para gastos de Defensa, sin que el Parlamento tuviera opción a opinar. Los populares han puesto el foco también en los 33.936 millones que, según sus cálculos, ya se han adjudicado en contratos de seguridad y defensa durante 2025. Quieren saber quién se ha llevado esos fondos, con qué criterios y qué parte del pastel recaerá en 2026.
Lo que nadie cuenta es que todo esto ocurre mientras España sigue funcionando con unos Presupuestos Generales del Estado prorrogados desde 2023. Es decir: se están firmando cheques multimillonarios con una hoja de ruta caducada.

¿Qué se juega robles?
La ministra llega a la Comisión con la certeza de que su gestión está bajo la lupa. El PP no solo quiere saber por qué se cerró el espacio aéreo, también quiere desentrañar la capacidad real de la industria española para asumir los nuevos compromisos de defensa. Y ahí es donde empieza el verdadero problema: muchos de esos contratos se han adjudicado sin concurso público transparente, y algunos a empresas con sede en paraísos fiscales.
Robles ya adelantó que no contempla que Estados Unidos abandone las bases de Rota y Morón. Pero esa afirmación, lejos de calmar los ánimos, ha encendido la mecha del debate: ¿hasta dónde llega la soberanía española sobre sus propias bases? ¿Qué se negocia en los despachos cuando nadie graba?
La comparecencia será breve, pero el impacto puede ser largo. Porque lo que está en juego no es solo una fragata o un cierre de espacio aéreo. Es la credibilidad de un Ejecutivo que se declara pacifista mientras envía barcos de guerra al Mediterráneo oriental. Y eso, en democracia, no se improvisa.
