María ángela holguín arremete contra la alianza valencia-oviedo y defiende el centro de fajardo
María Ángela Holguín no se anda con rodeos. La exministra de Exteriores y pareja de Sergio Fajardo salió a la palestra para desmentir de tajo que Juan Daniel Oviedo represente al centro político de Colombia. Su mensaje es claro: Oviedo no es el centro, Fajardo sí lo es.
En un video que circula en redes, Holguín arremete contra quienes piden que Fajardo se una a Paloma Valencia y Oviedo para la primera vuelta presidencial de 2026. “La voz del centro no es la voz de Oviedo”, sentencia. Y va más allá: “Les hablo con sinceridad: no conocen a Fajardo”.
Una advertencia con nombre propio
La exmandataria desgrana el pasado de Oviedo como quien desenrolla una lista de cargos: trabajo con María del Rosario Guerra, estrecha colaboradora del Centro Democrático; fue parte del gobierno de Iván Duque; y ahora integra la fórmula de Paloma Valencia, también ligada a Álvaro Uribe. “Si uno observa el pasado de Juan Daniel Oviedo, siempre ha estado vinculado a la derecha”, afirma.
Lo que nadie cuenta es que, tras la victoria de Valencia en la Gran Consulta por Colombia, Oviedo se convirtió en el vicepresidente ideal para quienes buscan una alternativa al uribismo puro. Pero Holguín no compra ese discurso. “Un vicepresidente es lo que el presidente quiere que sea, no es lo que el vicepresidente llega con ganas de”, advierte. Y remata: “No será él el que podrá defender la paz”.

El centro que no se vende
Para Holguín, reducir el centro a Oviedo es una forma de vaciarlo de contenido. “Existen varias personas que quieren evitar una confrontación permanente”, dice. Y subraya que Fajardo llega a la contienda con 25 años de docencia, una gestión como alcalde de Medellín y otra como gobernador de Antioquia. “Ese es el centro y es el centro que necesitamos que llegue a la primera vuelta”, insiste.
La exministra también cuestiona las “líneas rojas” que Oviedo impuso a Valencia sobre la paz y la JEP para aceptar ser su fórmula. “Nos dijo el lunes siguiente a que ganaron en la consulta: ‘Tengo unas líneas rojas, que son la paz y la JEP’, ¿y qué pasó con eso?”, se pregunta. “Uno tiene que ser coherente y consecuente con lo que dice”, concluye.
La jugada de Holguín no es solo una defensa de Fajardo. Es una advertencia a quienes quieren colonizar el centro con un discurso que, según ella, huele más a derecha que a equilibrio. En medio de la negociación de alianzas para 2026, la exministra levanta la voz para recordar que el centro no se improvisa. Y que, en política, el pasado también pesa.
