Marihuana en reclusorio: intentó pasar la droga oculta en ropa interior

Una mujer fue detenida en el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, en Iztapalapa, con una cantidad de presunta marihuana escondida en su ropa interior, según confirmaron fuentes oficiales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México. Un control de seguridad rutinario en el acceso al penal destapó el intento de ingresar la droga a un familiar interno.

La vigilancia detecta un comportamiento anómalo

La vigilancia detecta un comportamiento anómalo

El incidente, que podría tener implicaciones serias en la seguridad del centro penitenciario, se desarrolló en el área de revisión de visitantes. Agentes de la SSC notaron un comportamiento inusual en la mujer, de 34 años, mientras aguardaba su turno para ingresar. Un detalle que, a simple vista, podría pasar desapercibido, alertó a los funcionarios, quienes decidieron realizar una inspección más exhaustiva.

Lo que encontraron fue una bolsa de plástico con una hierba verde y seca que, por sus características, se asemeja a la marihuana. La droga, ingeniosamente oculta entre la ropa interior y las piernas de la visitante, fue descubierta durante la revisión de seguridad. La precisión de la ocultación, si bien no exenta de torpeza, demuestra la determinación de la mujer por evadir los controles establecidos.

Tras el hallazgo, la mujer fue inmediatamente detenida y trasladada ante un agente del Ministerio Público, quien determinará su situación jurídica. Hasta el momento, no se ha revelado el vínculo específico entre la detenida y el interno al que pretendía visitar, ni tampoco la cantidad exacta de la sustancia asegurada, aunque las autoridades ya han iniciado las investigaciones correspondientes para esclarecer todos los detalles del caso.

Los controles de seguridad en los centros penitenciarios son cada vez más rigurosos, y este incidente pone de manifiesto la persistencia de los intentos por introducir objetos prohibidos en las cárceles. Si bien la SSC ha reforzado los protocolos de vigilancia, la creatividad de quienes buscan eludir la ley sigue siendo un desafío constante para las autoridades. La cifra, aunque no revelada, habla por sí sola: cada intento frustrado es una victoria en la lucha por mantener la seguridad dentro y fuera de las prisiones.