Marisol pérez tello prepara un debate sin paños calientes contra keiko y lópez aliaga

El escenario del 31 de marzo ya huele a pólvora. Marisol Pérez Tello promete arrancar la careta a Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga en el debate de Educación, Tecnología e Innovación: “No los voy a atacar, solo les voy a recordar que la debacle del país lleva su firma”.

La exfujimorista que ahora quiere cobrar facturas

Fue la mano derecha de Keiko en el PPC durante años, hasta que estalló la interna y Pérez Tello se largó a fundar Lo Justo. Hoy, con la candidatura de Primero La Gente, regresa al ring con la misma libreta de apuntes que usó para construir la marca Fujimori, pero ahora destinada a dinamitarla. “La inseguridad no es mala suerte; es la ley que ellos escribieron”, suelta antes de subir al estudio de RPP.

La frase cae como una losa: ella misma votó esas normas cuando era congresista alineada con Fuerza Popular. Lo sabe. Y por eso su discurso suena a confesión que se disfraza de acusación. “No hay sororidad con Keiko”, remacha. “Las mujeres que yo conozco madrugan a las cuatro de la mañana y no tienen custodios”.

El 6 % que nadie quiere financiar

El 6 % que nadie quiere financiar

Pérez Tello se agarra del mandato constitucional que exige destinar el 6 % del PIB a educación. Promete ese número en cada bloque, aunque sabe que el dinero no aparece por decreto. “Para ponerle seis puntos a la educación necesitas ocho puntos de crecimiento”, advierte. Traducción: si gana, buscará abrir la llave del gasto público y apostar por un shock de inversión que, según sus cálculos, solo puede venir de destrabar la inversión privada que Keiko y López Aliaga le achacan al “aparato fujimorista-populista”.

La ironía es que ambos rivales ya la acusan de populista light. Ella devuelve el golpe: “¿Quién firmó el paquete de leyes que blinda al crimen organizado? ¿El fantasma?”

El voto en rebeldía que crece en silencio

El voto en rebeldía que crece en silencio

Los sondeos la muestran lejos: apenas 3 % de intención. Pero el 21 % planea votar en blanco o nulo y el 13 % aún no decide. Ahí acecha su oportunidad. “El rechazo a Keiko y a López Aliaga no es nuevo; lo nuevo es que alguien desde adentro cuente cómo se cocinó la sopa”, dice una asesora que la acompaña desde la época de Lo Justo.

El domingo, cuando enfrente a la heredera del fujimorismo y al exalcalde limeño, Pérez Tello tendrá 45 minutos para demostrar que la traición política puede ser un acto de justicia. Si logra que el público recuerde que ella estuvo en la sala de juntas donde se redactaron las leyes que hoy critica, quizá convierta la catarsis en votos. Y si no, al menos habrá cumplido la promesa que se hizo cuando abandonó el PPC: hacer pagar a sus excompañeros la factura del poder.