Más de 80 detenidos en la tercera jornada de 'no kings' que sacude a ee uu

El pulso entre la calle y el poder se encendió este sábado en 3.300 puntos del país. Más de 80 manifestantes fueron arrestados cuando el movimiento 'No Kings' volvió a tomar las avenidas para denunciar la guerra de Trump contra Irán y la furia de ICE en suelo estadounidense. Los Ángeles, Denver, Portland y Dallas registraron enfrentamientos, gases lacrimógenos y piedras contra blindados.

Los ángeles: 70 arrestos frente al centro de detención

La mayor cifra de detenidos se concentró en el corazón de California. Allí, el LAPD disolvió la marcha con una orden de dispersión que terminó en nubes de gas pimienta y proyectiles de goma. El Centro Metropolitano de Detención se convirtió en el epicentro del caos: manifestantes lanzaron bloques de hormigón, agentes respondieron con bolas de pimienta. Bill Essayli, fiscal adjunto en el distrito central de California, advirtió en X que todos los agresores están grabados y serán identificados.

La cifra habla por sí sola: más de 70 arrestos en una sola noche, la cifra más alta desde que empezó el ciclo de protestas en junio. La mayoría acusados de desorden público y atentado contra la autoridad, pero la investigación federal apenas comienza.

Denver, portland y dallas: el eco de la furia

Denver, portland y dallas: el eco de la furia

Mientras tanto, en Denver ocho personas pasaron la noche en el calabozo. En Portland, dos. En Dallas, una. Números que parecen insignificantes hasta que se suman al total y revelan un patrón: la represión ya no es una excepción, es la regla. La policía de cada ciudad justificó los arrestos con el mismo argumento: «violencia contra los agentes». Pero los vídeos que circulan por redes muestran otra cosa: empujones, forcejeos y gritos de «asesinos» cuando las camionetas de ICE aparecen en el horizonte.

Mar-a-lago: la otra cara del miedo

Cerca del palacio privado de Trump en Florida, simpatizantes del presidente se enfrentaron verbalmente a los manifestantes. No hubo golpes, pero sí una línea invisible que separa a quienes aplauden la guerra de Irán de quienes la condenan. El sol de la Florida iluminó dos Américas que ya no se escuchan: una que vitorea y otra que llora a sus muertos.

Ocho millones en la calle: la mayor movilización desde vietnam

Los organizadores —una coalición de 400 grupos que incluye Amnistía Internacional, la ACLU y sindicatos— aseguran que la tercera jornada de 'No Kings' superó las anteriores: 8 millones de personas en 3.300 protestas, 50 estados, un mismo grito: «No más reyes en la Casa Blanca». La cifra, si se confirma, sitúa a esta ola por delante de las marchas contra la guerra de Vietnam en 1969.

El detonador sigue siendo el mismo: la invasión de Irán ordenada por Trump hace un mes, el encarecimiento de la gasolina y la inflación que ya roza el 9 %. Pero el combustible es nuevo: los nombres de Renee Good y Alex Pretti, ciudadanos estadounidenses abatidos por agentes de ICE en Minneapolis, que este sábado reunió a decenas de miles en el mismo lugar donde murieron. Allí, donde la nieve aún conserva las huellas de las balas, la gente coreó «Asesinos, asesinos» y exigió la desaparición de la Patrulla Fronteriza.

La Casa Blanca aún no ha respondido. La campaña de Trump prefiere hablar de «maleantes» y «extremistas», pero la calle ha decidido cambiar el guion. Mientras tanto, los 80 detenidos de este sábado aguardan fecha de juicio y la nación entera contiene la respiración: la próxima marcha ya tiene fecha y, esta vez, prometen llevar sus propias cámaras.