Meindl toca los 1.000 y nadie lo celebra: burgos sigue hundiéndose

El alero brasileño Leo Meindl firmó su pase a la élite de los mil en la ACB con 11 puntos frente al Valencia, pero el pabellón San Pablo sigue sin levantar la cabeza: la derrota deja al equipo colista y convierte la cifra redonda en un consuelo que sabe a derrota.

Un récord que llega tarde

El escudo de burgos lució los tres ceros de honor en la pantalla gigante, pero el silencio fue sepulcral. Meindl, 29 años y 1.96 m de versatilidad, alcanzó los 1.000 puntos en la liga española después de cuatro temporadas salpicadas de cesiones, descensos y regresos. La estadística le da la razón: 395 tantos en su estreno con Fuenlabrada (20-21), 368 al año siguiente y 244 en la presente campaña. El promedio, 13,2 de valoración por partido, lo coloca entre los cinco extranjeros más regulares del campeonato, pero en la clasificación sólo le sirve para ver cómo el San Pablo encadena 12 derrotas en 14 jornadas.

La mecánica es la misma desde octubre: Meindl anota desde el triple, filtra a los pívots, corre el contraataque… y el marcador se le escapa en el último cuarto. Contra Valencia volvió a ocurrir: 11 puntos suyos en los primeros 18 minutos y sólo dos intentos en el segundo acto cuando el rival ya mandaba por 14. «No es cuestión de estadísticas, es cuestión de resultados», soltó el brasileño ante EFE sin apenas alzar la voz. En el vestuario nadie celebró el hito; el capitán Deon Thompson le dio un golpecito en el hombro y siguió desabrochándose las rodilleras.

La acb que se escapa

La acb que se escapa

El contrato de Meindl con burgos termina en junio y las ofertas latinoamericanas empiezan a llegar a su agente. La Liga de las Américas le seduce: menos viajes, más minutos y un rol de estrella que en España nunca ha tenido. Mientras tanto, el club castellano negocia un nuevo patrocinador para maquillar la delicada situación económica y evitar la fuga de activos. Vender la ficha del alero podría aportar algo de oxígeno, pero dejaría sin referente a un grupo que ya pierde por 22 puntos de promedio cuando él no juega.

La próxima semana el San Pablo visita la pista del Breogán. Será el día 32 de la fase regular y, salvo milagro, la permanencia dependerá del play-out. Meindl seguirá sumando, pero la cifra que ahora brilla —1.000 puntos— podría convertirse en la foto de un adiós anticipado. La liga española, ese tren que pasó por Brasil hace tres décadas y enganchó a generaciones enteras, se le queda pequeña. Y burgos, que pagó su billete de vuelta, contempla cómo su mejor baluarte contempla la puerta de salida. La estadística quedará; la ilusión, no tanto.