México se arrastra hasta chicago: otro amistoso de fuego contra bélgica sin tiempo para curar heridas
Si el sábado el Azteca fue un ring y Portugal lanzó 22 puñetazos por puerta, mañana le toca el turno al Soldier Field: Bélgica, 5-2 a Estados Unidos el fin de semana, llega a Chicago con la misma sed de gol que hace temblar a Javier Aguirre. La lista de bajas mexicanas ya suma 12 en lo que va de año y el 'Vasco' aún no sabe si podrá contar con Santiago Giménez, Edson Álvarez o Luis Chávez cuando el 15 de junio suene el himno en Moscú.
Del 0-0 con portugal al vendaval de doku: la prueba de fuego que nadie pidió
El empate sin goles contra los lusos fue un espejismo. El dominio portugués fue absoluto: 65 % de posesión, 22 remates, 8 córners y un Cristiano Ronaldo que se quedó en Riad pero que ni hizo falta. El balón cayó una y otra vez en los pies de Rafael Leão y Bruno Fernandes, y México se salvó porque el árbitro pitó antes de que el marcador explotara. Ahora llega Jéremy Doku, el desbordamiento puro del City, y Dodi Lukebakio, que ya demostró contra Estados Unidos que el extremo derecho belga no es adorno.
La ironía es cruel: Aguirre no puede rotar porque no tiene con quién. Gilberto Mora, Rodrigo Huescas y los hermanos Álvarez y Chávez siguen en la enfermería. El técnico mexicano ha ganado 15 de 28 partidos desde su regreso, pero ocho de esos triunfos fueron contra rivales fuera del top-50 FIFA. Ante equipos del nivel de Bélgica, el balance es un seco 1-3-1. La cifra habla por sí sola: cuando la prueba es de verdad, el Tri aún no aprueba.

Soldier field, 20:00 horas: la hora de la verdad sin margen de excusas
El estadio de Chicago será una olla de 61 500 almas que esperan ver fútbol, no excusas. Bélgica llega como noveno del ránking, pero el equipo de Rudi García suena a semifinalista. México, 15º, suena a incógnita. El once que baraja Aguirre colará a José Raúl Rangel bajo palos y a Raúl Jiménez como referencia, aunque el Wolverhampton lleva 337 minutos sin ver portería con la selección. En el medio, Orbelín Pineda y Erik Lira tendrán que frenar a Kevin De Bruyne, que contra Estados Unidos regaló dos asistencias y un recital de geometría ofensiva.
Lo que nadie cuenta es que este partido es el último cartucho antes del cierre de lista. Aguirre tendrá que entregar 26 nombres el 15 de mayo y todavía no sabe si sus lesionados llegarán al 100 %. El cuerpo médico viaja con un protocolo de 42 páginas y un vademécum que incluye desde infiltraciones hasta terapia con oxígeno hiperbárico. La presión es real: el Mundial empieza ahora y el vestidor lo huele.
México puede ganar, perder o empatar, pero lo que ocurra en Chicago dibujará el ánimo que llevará al avión que despega rumbo a Moscú. Bélgica juega por un puesto; México, por no perder la fe. El balón rodará a las 20:00 horas y, con él, la certeza de que ya no hay amistosos que valgan: cada minuto es un examen y cada gesto técnico, una firma en el contrato de quién viaja y quién se queda. La cuenta atrás comenzó hace meses; mañana, se acaba el tiempo de las promesas.