Mikautadze rescata a georgia del abismo con un doblete que huele a esperanza

Georges Mikautadze apretó el disparo, vio cómo la red se estremecía por segunda vez y corrió a abrazarse con sus compañeros como si aquel gol fuera más que un simple tanto amistoso. Y lo era. Georgia acababa de romper una maldición de cinco partidos sin ganar, cuatro derrotas y un empate que olían a fracaso, y lo hizo en Kaunas ante una Lituania que se quedó con diez y con la sensación de haber sido testigo de un renacimiento.

El delantero del Villarreal, que apenas había tenido minutos en La Cerámica esta temporada, decidió que era su noche. Transformó un penalti en el 70 y sentenció en el 84 tras un pase medido de Nika Gagnidze. Dos goles que no cambian la clasificación del Mundial 2026 —ni Georgia ni Lituania estarán allí— pero que devuelven al equipo de Willy Sagnol la confianza que había perdido en los últimos meses.

La mala racha que ya pesaba como una losa

Georgia llegó a Kaunas con la necesidad de ganar para no seguir hundiéndose. Las derrotas contra España (dos veces), Turquía y Bulgaria, más el empiste sin brillo contra Israel, habían convertido cada convocatoria en un interrogatorio. Los jugadores salieron al campo sabiendo que una nueva decepción podía activar el botón de pánico antes de la Nations League. Mikautadze, con su doblete, evitó el colapso.

Lituania, por su parte, sumó otra piedra a su propia crisis. Gvidas Gineitis vio la segunda amarilla cuando su equipo ya olía a derrota y dejó a los suyos con diez. Edgaras Jankauskas, entrenador local, no pudo esconder el gesto de quien sabe que cada partido sin ganar acerca al equipo al abismo de la irrelevancia.

Un gol que vale más que tres puntos

Un gol que vale más que tres puntos

El resultado no modifica la tabla de ninguna competición, pero el vestido georgiano lo celebró como si hubiera sellado un billete a Estados Unidos-México-Canadá. Porque en el fútbol de selecciones pequeñas, cada victoria es un parche contra la desesperanza. Mikautadze, que había pasado más tiempo en el banquillo que en el césped este curso, dejó claro que sabe dónde está la portería. Y Sagnol, por primera vez en meses, puede presentar un informe sin la palabra “derrota” en la primera línea.

Georgia respira. Lituania sigue ahogada. Y el Mundial 2026, que no los incluirá, deja de ser la única referencia para medir el ánimo de dos selecciones que juegan al fútbol para no desaparecer.