Morena se escuda en el miedo: la cia, la soberanía y el susurro del narcotráfico
La tensa relación entre México y Estados Unidos se agudiza tras la muerte de dos agentes de la CIA en Chihuahua, un hecho que el gobierno federal intenta ocultar mientras el líder del PRI, Alejandro Moreno, acusa a Morena de operar bajo el yugo del temor y la paranoia.

Un operativo oculto y la semilla de la desconfianza
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo intenta calmar los ánimos, alegando autorización de las autoridades competentes, pero la controversia se extiende más allá de las fronteras. Moreno Cárdenas, desde su cuenta en ‘X’, denuncia un ‘falso escudo de nacionalismo’ y ‘miedo’ por parte de los militantes morenos, acusándolos de rechazar la cooperación con la CIA, la DEA y el FBI por temor a ser investigados por sus vínculos con el narcotráfico.
La plataforma narcopoliticos.com, creada por periodistas como Luis Chaparro y Óscar Balderas, revela un panorama aún más complejo: once funcionarios públicos, incluyendo al actual gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, y la alcaldesa de Coalcomán, Anavel Ávila Castrejón, son señalados por presuntas conexiones con cárteles como Los Zetas y el Cártel Jalisco Nueva Generación. La UIF ha documentado transferencias sospechosas, y la capital mexicana se ha convertido en un centro de operaciones para grupos criminales.
Moreno no se limita a acusaciones. Advierte que la impunidad de los políticos morenistas está llegando a su fin, y que la “justicia” –y no la soberanía– es quien finalmente prevalecerá. La estrategia de Morena, según el priista, no es defender a México, sino protegerse a sí mismos de la verdad, un movimiento que, según él, revela un gobierno “que le teme más a la verdad que al crimen”.
La información que circula, proveniente de fuentes como los Guacamaya Leaks, apunta a una red de corrupción que se extiende desde las alcaldías hasta las gubernaturas. La sombra del narcotráfico se cierne sobre la presidencia de Sheinbaum, y el silencio oficial, lejos de calmar la situación, alimenta la sospecha y la desconfianza.
La muerte de los agentes de la CIA no es solo un incidente, sino un síntoma de una crisis de legitimidad que podría erosionar la cooperación bilateral. Moreno no duda en señalar que Morena, en su búsqueda de un escudo político, se está alejando de Estados Unidos, no por dignidad ni patriotismo, sino por el miedo a la investigación.
