Mundial 2026: amnistía alerta de redadas y censura en plena fiesta del fútbol
Mientras la FIFA vende ilusiones, Amnistía Internacional despliega el mapa del miedo: 16 ciudades, tres países y un mismo fantasma —abusos policiales— preparan la antesala de la Copa del Mundo 2026. La organización advierte que migrantes, manifestantes y colectivos LGTBIQ podrían convertirse en blancos de detenciones arbitrarias, redadas raciales y censura exprés.
La respuesta de sheinbaum: deseos, no planes
En la mañanera del martes, la presidenta Claudia Sheinbaum redujo el informe a una frase de buena fe: “Yo espero que tengan un buen Mundial”. Ni una mención a los 100 000 agentes —militares incluidos— que ya patrullan México, ni al plan de activistas que protestarán en el Azteca exigiendo justicia por sus desaparecidos. La frase quedó flotando como una bandera sin asta.
Lo que nadie cuenta es que solo cuatro de las 16 sedes han publicado protocolos de derechos humanos. Ninguno, repite Amnistía, protege a migrantes. La FIFA había clasificado el torneo como “riesgo medio”, pero las políticas migratorias de 2025 ya lo han reubicado en la zona roja.

Estados unidos: deportaciones récord antes del pitido inicial
La cifra habla por sí sola: 500 000 personas deportadas en lo que va de año, ocho veces la capacidad del MetLife Stadium para la final. Dallas, Houston y Miami han firmado acuerdos para que policías locales colaboren con ICE, el servicio de migración que en Los Ángeles ya desplegó 4 000 guardias nacionales tras las protestas contra sus redadas. El perfil racial dejará de ser sospecha para convertirse en sentencia.
La comunidad LGTBIQ, además, enfrenta prohibiciones de viaje que el informe califica de “discriminatorias”. La FIFA guarda silencio; sus socios comerciales, también.

México: militarización sin protocolo
En territorio mexicano, el gobierno ha movilizado al ejército para compensar la violencia criminal, pero no hay manual que regule su actuación ante protestas pacíficas. Activistas como las mujeres de Justas por los Justos preparan una marcha el día del partido inaugural en el Azteca. Su lema: “No queremos turistas, queremos verdad”. El estadio será una olla con dos fuegos: el del espectáculo y el de la memoria.
La fifa también está en el banquillo
Amnistía recuerda que la responsabilidad no termina en los gobiernos. La FIFA, las federaciones y los patrocinadores deben garantizar que ni un solo abuso quede impune. Hasta ahora, nadie ha firmado un compromiso escrito. El negocio del fútbol se juega fuera del campo, donde los contratos valen más que los derechos.
El 2026 será el Mundial con más sedes y más expectativas. También, advierte el informe, el que más armas tendrá vigilando a los aficionados. La fiesta está servida; la factura, aún por llegar.
