Nike frena en seco: beneficios desplomados alertan sobre china
La icónica marca del swoosh ha encajado un golpe considerable. Nike reportó un descenso del 35% en sus beneficios netos para el tercer trimestre fiscal, situándolos en 520 millones de dólares (452 millones de euros). Una cifra que, aunque significativa, palidece en comparación con el mismo periodo del año anterior, y que desata interrogantes sobre la solidez del gigante estadounidense en un mercado global cada vez más volátil.
Las ventas se estancan, los costes crecen
Si bien las ventas se han mantenido relativamente estables, alcanzando los 11.279 millones de dólares (9.803 millones de euros), el aumento del 2% en los costes de las ventas, hasta 6.749 millones de dólares (5.866 millones de euros), ha erosionado los márgenes de beneficio. En Norteamérica, el mercado que tradicionalmente ha sido el motor de Nike, se observó un modesto crecimiento del 3%, con 5.026 millones de dólares (4.368 millones de euros) en ventas. Europa, Oriente Próximo y África (EMEA) mostraron una ligera mejora del 2%, con 2.874 millones de dólares (2.498 millones de euros).
Pero hay un detalle que preocupa: China. La región, que se había perfilado como un mercado clave para el crecimiento de Nike, ha experimentado una caída interanual del 7% en las ventas, situándose en 1.615 millones de dólares (1.408 millones de euros). Este desplome, aunque mitigado por un modesto crecimiento del 1% en Latinoamérica y el resto de Asia, con 1.490 millones de dólares (1.295 millones de euros), dibuja un panorama menos brillante de lo esperado.
Elliott Hill, presidente y consejero delegado de Nike, admitió la complejidad de la situación, reconociendo que las acciones para mejorar la salud del negocio están tardando más de lo previsto. “La dirección es clara, la urgencia es real y la base se está fortaleciendo,” declaró durante la conferencia con analistas, pero la incertidumbre persiste. Matthew Friend, vicepresidente ejecutivo y director financiero, anticipó que los efectos de las medidas adoptadas este trimestre no se materializarán hasta el ejercicio fiscal 2027, un horizonte temporal que exige paciencia a los inversores.
La compañía espera una disminución en los ingresos del cuarto trimestre, entre el 2% y el 4%, con un crecimiento moderado en Norteamérica que no compensará las caídas en China y Converse. La cifra habla por sí sola: un descenso del 32% en el beneficio neto en los nueve primeros meses del año fiscal, acumulando 2.039 millones de dólares (1.772 millones de euros). Nike se enfrenta a un desafío crucial: reinventarse en un mercado global en constante cambio, y recuperar la confianza de los inversores antes de que la sombra de China se extienda por el resto de su imperio.

El largo camino hacia la recuperación
La promesa de Friend de que los beneficios comenzarán a aumentar a partir de 2028 no es una garantía. La dependencia de mercados volátiles como China, junto con una competencia feroz en el sector del calzado deportivo, obligan a Nike a repensar su estrategia y a buscar nuevas fuentes de ingresos. El futuro del swoosh, por ahora, pende de un hilo, y la recuperación exige una ejecución impecable y una adaptación rápida a las nuevas realidades del mercado.