Orsi entierra el túnel en 18 de julio y apuesta por un brt que recorta el viaje a 11 minutos

La avenida 18 de Julio se queda en la superficie. El presidente Yamandú Orsi descartó este viernes el soterramiento que el Ministerio de Transporte reclamaba para la reforma metropolitana y le dio la razón al intendente Mario Bergara: el corredor BRT –bus de tránsito rápido– circulará por carriles exclusivos, sin excavar ni una pala de tierra bajo la arteria más emblemática de Montevideo.

La decisión pone fin a un pulso interno de semanas. Lucía Etcheverry, ministra de Transporte y Obras Públicas, defendía un túnel que evitara la congestión en el centro; Bergara respondía con un informe técnico que aseguraba que la solución subterránea era “innecesaria y costosa”. Orsi leyó el estudio, lo comparó con los números que maneja el MTOP y optó por la vía rápida y barata: superficie, carril exclusivo y semáforos que se ponen verdes cuando el BRT se acerca.

De 17 a 11 minutos: el cronómetro que cambia la ciudad

El proyecto dibuja dos troncales que confluyen en Tres Cruces. La Línea A partirá de Zonamérica, recorrerá Camino Maldonado y 8 de Octubre; la Línea B arrancará en El Pinar, pasará por Giannattasio y se meterá en Italia. Ambas se encuentran en un nodo subterráneo –sí, bajo tierra, pero solo para transbordo– junto a la terminal de ómnibus. Desde ahí, los vehículos articulados –170 a 220 pasajeros por unidad– subirán a 18 de Julio y llegarán a Plaza Independencia en 11 minutos, seis menos que hoy.

El recorrido incluirá seis paradas: Tres Cruces, Ejido, Fabini, 18 y Río Negro, Independencia y Ciudad Vieja. En cada estación habrá andenes de nivel bus, accesibilidad universal, árboles nuevos y ciclovía paralela. Los autos podrán circular por un solo carril; en sentido contrario, la calle se abrirá a Colonia y otras paralelas. “Vamos a devolverle la dignidad al peatón”, resume un ingeniero de la comuna que ya tiene listos los planos.

Canelones también juega en esta liga

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La reforma no termina en el límite de Montevideo. La Intendencia de Canelones, gobernada por el frenteamplista Yamandú García, sumó 18 kilómetros de carril exclusivo en la ruta que une El Pinar con la capital. El mensaje es político: el área metropolitana deja de ser una suma de feudos y empieza a operar como un único organismo de 1,8 millones de habitantes que se mueven todos los días.

La inversión total aún no se desglosa, pero fuentes del MTOP hablan de “menos de 300 millones de dólares” contra los 1.200 que costaría un túnel. La primera pala de tierra –esta vez sí, para cables y drenajes– arranca en septiembre. La meta es que los uruguayos prueben el BRT antes del Mundial 2030 y que, cuando lleguen los turistas, Montevideo ya no parezca una ciudad que se discute en WhatsApp entre ministerios.