Osinergmin cierra el grifo a la informalidad: cancela registros sin aviso y reduce plazos
Osinergmin acaba de ponerle candado a la cadena de hidrocarburos peruana. El 26 de marzo entró en vigencia un reglón que suspende y borra del mapa —sin apelación inmediata— a grifos, plantas y transportistas que incumplan nueve meses seguidos. La jugada: cancelación automática a los seis meses de la primera falta. El mensaje: o se juega limpio o se queda fuera.
La trazabilidad que faltaba
Hasta ahora un informe técnico favorable duraba lo que duraba el papel. Desde esta semana caduca a los tres años y, si no se usa, se tira. Quien quiera reabrir tras una baja tendrá que empezar de cero: nuevo informe, nueva verificación, nueva fiscalización preoperativa. Nada de trámites exprés. Osinergmin quiere que cada sello valga lo que pesa: seguridad jurídica y trazabilidad real.
La lista de motivos para quedarse fuera creció. Inactividad comercial en dos fiscalizaciones seguidas, ausencia de órdenes de pedido en la plataforma SCOP durante 90 días, GPS manipulado, póliza vencida, abastecer a quien no debe, obstruir una inspección. Cualquiera de esas fallas activa la cuenta regresiva. Seis meses sin corregir y el registro desaparece del sistema.

El negocio de los cilindrajes ya no da para rehenes
El GLP se llevó la peor parte. Perder el certificado de conformidad de la planta envasadora equivale a la sentencia de muerte comercial. Y si SUNAT comunica la baja definitiva o un juez ordena cierre, Osinergmin ejecuta la cancelación en 24 horas. No hay ventana de negociación. El objetivo es desmalezar el registro de actores fantasma que facturan sin existir.
El transporte terrestre también siente el látigo. Los camiones que incumplan estándares técnicos mínimos —desde falta de extintores hasta GPS desconectado— quedan suspendidos. La repetición en la próxima fiscalización activa la expulsión. La medida llega cuando el país registra un alza del 14 % en el contrabando de combustible fronterizo, según la propia Osinergmin.

Reincorporación exprés: mitos que se acabaron
Quien crea que pagar la multa y presentar papeles bastará para volver a operar se llevará una sorpresa. La nueva norma exige pasar por una fiscalización preoperativa con guías técnicas recién aprobadas. Inspectores con listas de verificación uniformes revisarán cada válvula, cada tanque, cada medidor. Solo quien obtenga el visto buuevo podrá subirse otra vez al ring.
El reloj corre para todos. Los informes técnicos que hoy duermen en cajones tienen hasta 2029 para convertirse en inscripción. Pasada la fecha, papel al cance. Y como los informes deben renovarse cada tres años, el sector se mueve ya: despachadores de GLP en la selva norte piden anticipar auditorías; cadenas de grifos de Lima contratan consultoras para anticipar huecos que antes pasaban desapercibidos.
El mensaje es claro: la informalidad ya no es un riesgo calculado, es una sentencia de obsolescencia. Osinergmin apuesta a que, dentro de dos años, el mapa de hidrocarburos muestre menos puntos rojos y más verdes. El precio de la nafta no bajará, pero el cliente sabrá que cada litro tiene respaldo y rastro. Y eso, en un país donde el contrabando deja dejar de percibir 1 200 millones de soles anuales, es un golpe contundente al bolsillo de la evasión.
