Paraguay firma el acuerdo ue-mercosur y abre la puerta a 720 millones de consumidores
Asunción se convierte en el epicentro del comercio global. Santiago Peña acaba de sellar con su firma el pasaporte paraguayo hacia el mercado más rico del planeta. A partir del 1 de mayo, soja orgánica, carne y miel del país podrán cruzar el Atlántico sin pagar un solo euro de arancel.
El último en sumarse, el primero en beneficiarse
Paraguay ha sido el cuarto y último socio del Mercosur en ratificar el tratado. Brasil, Argentina y Uruguay ya habían dicho sí. Pero el país guaraní, exportador de energía y alimentos, tenía más que perder si se quedaba fuera. La votación unánime en la Cámara de Diputados el 17 de marzo lo despejó todo.
Peña lo ha vendido como una revancha histórica: «Asunción fue la cuna del Mercosur y hoy vuelve a ser protagonista». La frase suena a libro de texto, pero la cifra que la respalda es brutal: 19 billones de euros de economía conjunta entre ambos bloques. El 90 % de las exportaciones paraguayas entrarán libres de impuestos en Europa.

El negocio que empieza en mayo y el escollo que llega en bruselas
La parte comercial arranca dentro de 32 días. Pero el acuerdo completo sigue cojo. El Parlamento Europeo aún no ha ratificado el tratado y hay eurodiputados que ven en el modelo agroexportador sudamericano una amenaza para sus ganaderos. Mientras tanto, la Comisión Europea ha activado la vía provisional para no perder el tren.
En Asunción ya hay empresas que han empezado a recalibrar cadenas de frío y certificaciones. El coste de importar maquinaria agrícola alemana o tecnología holandesa caerá entre un 10 y un 35 %. El gobierno calcula que solo el sector lácteo podría sumar 3.000 empleos en los próximos dos años.
La clave está en el tiempo. Si el Parlamento Europeo da el visto bueno antes de 2025, el tratado se vuelve irreversible. Si se retrasa, los lobbies verdes y agrícolas podrían torpedearlo. De momento, los barcos con contenedores vacíos ya zarpan desde Antwerp rumbo a Asunción. Van a por soja, carne y miel. Vuelven cargados de euros.
