Paraguay se prepara para rugir: el wrc regresa a itapúa con cifras récord

El polvo rojo de Itapúa volverá a levantar vuelo en agosto. Paraguay se alista para recibir, por segundo año consecutivo, una nueva edición del Mundial de Rallies (WRC), una cita que, según las autoridades, promete superar los niveles de expectación y participación de la edición anterior, ya aclamada como la mejor del certamen a nivel mundial.

Un despliegue sin precedentes en la tierra roja

La octava fecha del WRC, que se disputará del 27 al 30 de agosto, contará con un recorrido de 350 kilómetros de pruebas especiales, un incremento notable respecto a los 19 tramos de la edición pasada. Según fuentes oficiales, se han diseñado 22 tramos de carrera, una apuesta por intensificar la exigencia y el espectáculo para los más de 400.000 espectadores que se esperan a lo largo de los cuatro días de competición. La sede principal, el departamento de Itapúa, ya demostró su capacidad organizativa y el fervor de su público, y se perfila como el escenario ideal para este evento de envergadura internacional.

Camilo Pérez, presidente del Comité Olímpico Paraguayo, no ocultó su entusiasmo: “El WRC vuelve a la tierra roja de Itapúa. No podía haber mejor lugar para recibir el rally del mundo”. Un sentimiento compartido por César Marsal, director general del Rally del Paraguay, quien anticipó una ceremonia de premiación en Encarnación, la capital de Itapúa, con una “presencia de público multitudinaria”. La cifra de participantes también se dispara: se esperan 60 tripulaciones, superando las 48 que tomaron parte el año pasado.

Más que una carrera: un símbolo de unión nacional

Más que una carrera: un símbolo de unión nacional

Pero el Rally del Paraguay va más allá de la velocidad y la destreza al volante. Así lo destacó el presidente Santiago Peña, quien defendió el evento como “la demostración de que los paraguayos, cuando nos unimos en una causa, no hay límites”. La victoria de Sébastien Ogier (Toyota) en 2023, superando a Elfyn Evans y Thierry Neuville, sirvió para poner en el mapa a Paraguay como un destino de primer nivel para el automovilismo mundial.

La organización, conscientes de la responsabilidad que implica mantener el nivel alcanzado, ha puesto todo su empeño en superar las expectativas. El desafío es enorme, pero la pasión y el apoyo del pueblo paraguayo parecen ser el combustible perfecto para alcanzar la meta. Las apuestas están hechas, y el rugido de los motores resonará con fuerza en el corazón de Itapúa, demostrando que Paraguay sabe cómo celebrar la velocidad y la unión.