Pasaportes colombianos: nuevo diseño, precios actualizados y un mes de transición

La Imprenta Nacional y la Cancillería colombiana han presentado oficialmente los nuevos diseños de los pasaportes, una actualización que promete reforzar la seguridad documental y avanzar hacia la autonomía tecnológica en su producción. Pero, ¿qué significa esto para el ciudadano de a pie?

Un mes de coexistencia: lo que debe saber antes de renovar

Un mes de coexistencia: lo que debe saber antes de renovar

La transición hacia el nuevo sistema será gradual. Durante el mes de abril, tanto el modelo actual como el renovado convivirán, una medida estratégica para asegurar la continuidad del servicio, siguiendo las recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (Oaci). Esto implica que, aunque los pasaportes existentes seguirán siendo válidos hasta su fecha de vencimiento, el momento de renovarlos es ahora si la fecha de expiración se acerca, especialmente si queda menos de seis meses.

Viviana León, directora de la Imprenta Nacional, detalló que los tres tipos de pasaporte –ordinario, diplomático y oficial– incorporan nuevas medidas de seguridad, incluyendo lupas integradas. La presentación, realizada en una rueda de prensa, se centró en la importancia de esta modernización en el contexto de los acuerdos internacionales y el fortalecimiento de la soberanía nacional en la producción de documentos de identidad.

La cifra que habla por sí sola: el pasaporte ordinario tendrá un costo aproximado de $190.000, mientras que el ejecutivo asciende a $323.000, un valor que se ajusta al Índice de Precios al Consumidor (IPC). Es decir, el precio refleja la realidad económica del país, aunque no necesariamente al agrado de todos los bolsillos.

La Cancillería ha enfatizado que no existe urgencia para la renovación masiva de pasaportes. La recomendación es tramitar el nuevo documento solo cuando el actual esté próximo a caducar, evitando así filas y aglomeraciones. La paciencia, en este caso, resulta una virtud.

Si bien este cambio puede generar inquietud en algunos, la apuesta por la seguridad y la autonomía tecnológica es un paso adelante. El desafío ahora es asegurar que el proceso de transición sea lo más fluido posible y que la ciudadanía reciba la información necesaria para afrontar este nuevo escenario con tranquilidad. Una vez más, la burocracia colombiana se pone a prueba, demostrando si es capaz de adaptarse a los nuevos tiempos sin complicar la vida a sus ciudadanos.