Petro se atribuye la jornada de 42 horas y el centro democrático estalla: 'lee mal las leyes'
Gustavo Petro dijo en un vivo con Westcol que él redujo la jornada laboral. En menos de 24 horas la respuesta llegó desde Armenia: Paloma Valencia lo llamó desinformado y le recordó que la Ley 2101 la promovió el uribismo en 2021. La guerra por la historia del tiempo de trabajo acaba de subir de tono.
El vivo que detonó la polémica
El presidente habló con el streamer mientras desayunaban arepa y café. Entre risas y memes soltó la frase que ahora le costará caro: “Reduje la jornada para que la productividad se convierta en tiempo libre”. El clip voló por TikTok, pero en la plaza de Armenia la candidata Valencia ya tenía el texto de la ley en la mano.
“Petro no lee ni las leyes”, dijo ella ante los periodistas locales. Acto seguido desplegó la historia oficial: la 2101 fue firmada por Iván Duque, impulsada por el senador Uribe y establece el paso de 48 a 42 horas semanales entre 2023 y 2026. El cronograma arrancó en julio pasado: 47 a 46 horas. Nadie en Palacio había pedido la versión impresa.

La memoria que el gobierno quiso borrar
María Fernanda Cabal subió a X la imagen del artículo primero del proyecto. “No se puede robar lo que ya está escrito”, escribió. Su tuit sumó 14 mil likes en dos horas. Mientras tanto, el Ministerio del Trabio calló: la circular que preparaba para celebrar la “gestión Petro” quedó congelada en bandeja de entrada.
El detalle que nadie advirtió es que la ley también blinda el salario completo. Eso significa menos horas por el mismo dinero, un golpe de timón que el uribismo vendió como “revolución familiar” y que ahora Petro intenta apropiarse sin rubor. La ironía: la norma entrará en plena campaña presidencial de 2026, cuando ya no esté en el poder.

El costo político de un mal dato
Valencia cerró su intervención prometiendo créditos para comerciantes informales y licencias de maternidad más largas. El mensaje fue claro: “Nosotros sí sabemos quién hizo qué”. En redes, los hashtags #PetroLeeMal y #2101NoEsTuya treparon al top 3 nacional. El presidente, entre reuniones, ordenó a su equipo revisar la hemeroteca antes del próximo vivo.
La lección salta a la vista: en política, atribuirse una victoria sin chequear el Diario Oficial es como firmar un cheque sin fondos. La próxima vez que Petro alarde de horarios, alguien le pasará la 2101 por WhatsApp. Y si el centro democrático logra que el país recuerde quién la escribió, el rédito electoral será para ellos, no para el palacio de Nariño.
