Petróleo, el verdadero interés de trump en venezuela, según oei

Asunción, Paraguay – La sombra del petróleo parece eclipsar cualquier preocupación genuina por la democracia o la educación en Venezuela, según Mariano Jabonero, secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI). La revelación, realizada en una conversación con EFE, pone en tela de juicio las declaraciones oficiales de Washington sobre su involucramiento en el país caribeño.

Una mirada desconfiada a la política estadounidense

Una mirada desconfiada a la política estadounidense

Jabonero, con la experiencia que le otorga su cargo en la OEI, no se anduvo con rodeos: “En Venezuela, siempre he pensado que el presidente Trump está preocupado por una cosa que no es la educación, lo que le preocupa es el petróleo.” La declaración, contundente, surge en un contexto de creciente tensión y un cambio de gobierno marcado por la violencia y la incertidumbre.

Lo que nadie cuenta es que, tras el fallido intento de golpe del pasado 3 de enero, en el que Nicolás Maduro fue brevemente depuesto, la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez asumió el mando, estrechando vínculos con Washington. Pero, ¿a qué precio? La Casa Blanca, según Jabonero, parece más interesada en explotar los recursos naturales venezolanos que en promover valores democráticos.

La cifra habla por sí sola: Venezuela posee una de las mayores reservas petroleras del mundo, un jugoso botín que ha despertado el apetito de potencias extranjeras. La insistencia en la inversión en los sectores petrolero y minero, lejos de cualquier mención a la civilización o la democracia, refuerza la tesis de Jabonero: un interés puramente económico subyace a la política estadounidense hacia Venezuela.

Pero hay un detalle que pone de manifiesto la superficialidad del discurso oficial. ¿Cuántas veces se ha escuchado hablar de derechos humanos o de libertad de expresión en relación con Venezuela? La respuesta, lamentablemente, es pocas. La narrativa se ha centrado en la inestabilidad política, ignorando por completo la complejidad de la situación y las profundas raíces históricas del conflicto.

Mientras tanto, la población venezolana sigue sufriendo las consecuencias de una crisis económica y política que se agrava día a día. La pregunta que queda en el aire es: ¿hasta dónde llegará la influencia de Estados Unidos en Venezuela, y qué precio pagarán los venezolanos por el petróleo?