Pnp moviliza a 56,000 efectivos para blindar elecciones 2026
En una medida sin precedentes, la Policía Nacional del Perú (PNP) desplegará a más de 56,000 efectivos para garantizar la seguridad en las elecciones de 2026. La cifra, revelada por el comandante general Óscar Arriola, anticipa un operativo de vigilancia intensificado, marcado por la coordinación con la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y la incorporación de tecnología georreferenciada para identificar puntos críticos.
Un despliegue preventivo de un mes y medio
El Plan de Seguridad Elecciones 2026, que ya se encuentra en ejecución desde hace un mes y medio, no se limita a la mera vigilancia de los 12,000 locales de votación. La protección de los candidatos presidenciales, quienes contarán con un resguardo permanente a lo largo de la campaña, es una prioridad. La ONPE ha colaborado activamente, proporcionando información crucial sobre la distribución de votantes y los patrones de afluencia, gracias a su sistema de geolocalización. Aspectos técnicos como la revisión exhaustiva de los recintos electorales, incluso con el apoyo de unidades caninas, buscan detectar cualquier irregularidad antes del día de la elección.
Pero hay un detalle que marca una diferencia: los propios agentes policiales, y también las Fuerzas Armadas, tendrán la oportunidad de ejercer su derecho al voto en turnos especiales. Esta medida, amparada en la Ley N.° 32166, permite que los efectivos puedan sufragar sin comprometer la seguridad de los comicios. El servicio se dividirá al mediodía, permitiendo que los agentes que trabajen hasta las 12 tengan cuatro horas para votar, mientras que aquellos que comiencen su turno después podrán hacerlo desde las 8 de la mañana. Un alivio para miles de funcionarios que, hasta 2005, estaban vetados del proceso electoral.

El derecho al voto, un avance legislativo
La participación electoral de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional es un logro legislativo relativamente reciente. La modificación constitucional de 2005 abrió la puerta a su participación, pero las restricciones impuestas por su despliegue operativo les impedían ejercer su derecho. La actual normativa no solo elimina este obstáculo, sino que también introduce el concepto de “voto rápido”, una facilidad compartida con personal de salud y bomberos. El comandante Arriola enfatizó que, si bien se facilitará al máximo el voto policial, los agentes no podrán desempeñar funciones como miembros de mesa, tal como lo establece la ley.
La PNP, además de garantizar la seguridad del proceso electoral, se compromete a proteger el derecho a la protesta pacífica. Sin embargo, advierte que tomará medidas enérgicas contra aquellos que intenten infiltrarse en las manifestaciones para desestabilizar el orden público. La cifra habla por sí sola: 56,000 policías desplegados en todo el territorio nacional, un despliegue que busca asegurar la integridad del proceso electoral y la tranquilidad de los votantes.
