Pochettino frena el rumor: sin ofertas de real madrid ni tottenham, fija la mira en el mundial

Mauricio Pochettino desactivó ayer la bomba de los rumores con una frase que suena a cierre de cremallera: «No, por el momento no». El técnico argentino, al frente de la selección de Estados Unidos, negó que el Real Madrid o el Tottenham hayan llamado a su puerta y, de paso, selló el debate sobre su futuro hasta después del verano.

La negativa que no cierra puertas

En la sala de prensa de la concentración en Lisboa, previa al amistoso contra Portugal, Pochettino se mostró tan concentrado como su equipo: «Estamos muy, muy concentrados», repitió dos veces, como quien clava un clavo doble para que no se mueva la tabla. El mensaje fue claro: su GPS solo tiene una ruta activa, el Mundial de la CONCACAF de junio, y cualquier destino posterior queda aparcado en modo avión.

Pero el rosarino, que ya vivió en primera persona el vértigo de los grandes clubes —Tottenham, PSG, Espanyol—, sabe que en el fútbol las puertas giratorias nunca se atrancan del todo. «Nunca se puede decir nunca», lanzó, con la sonrisa de quien ha visto cómo un «no» rotundo puede convertirse en «sí» en una noche de Champions. El contrato con la federación estadounidense expira tras el torneo y, por ahora, no hay renovación sobre la mesa. «¿Por qué no si estamos contentos y la federación también?», deslizó, dejando la llave girando.

Cardoso vuelve a madrid con el músculo tocado

Cardoso vuelve a madrid con el músculo tocado

El otro foco de la rueda de prensa fue Johnny Cardoso. El mediocampista del Atlético de Madrid llegó a la concentración con «algunas molestias» que se transformaron en 45 minutos de fuego contra Panamá. Al finalizar, la pierna le recordó que el cuerpo no entiende de planes. «Decidimos no forzarle y enviarle de vuelta a Madrid», explicó Pochettino. La suerte: Cardoso está sancionado este fin de semana en LaLiga, así que el cuerpo médico rojiblanco tendrá días gratis para recomponerlo.

Mientras tanto, el estadounidense sigue en el barco, literalmente: la sesión de entrenamiento de este jueves se trasladó a un buque anclado en el Tajo, un escenario que bien podría ser metáfora de un seleccionador que navega a contracorriente de los titulares. «El futuro aquí es muy prometedor», zanjó. El Mundial, y solo el Mundial, es el puerto que marca su brújula. El resto, por ahora, sigue siendo agua que aún no ha tocado la quilla.