Milei, un tedeum con más protocolo que fervor: santilli, menem y un gabinete en reordenamiento
El presidente Javier Milei volvió a asistir a un Tedeum este jueves, en ocasión por el 210° aniversario de la Independencia, esta vez con un marcado intento de proyectar una imagen de cohesión y control. La escena, frente a la Catedral Metropolitana, contrastó con la impaciencia visible de los asistentes, concentrados en las vallas de seguridad, pero lejos de llenar las calles.
Un gabinete en construcción: la fila protocolaria y las señales ocultas
A diferencia del 25 de mayo, los funcionarios que acompañaron al mandatario exhibían una impostura considerablemente menor. Lo más llamativo fue la formación de una primera fila, con el flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli; Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; y el canciller Pablo Quirno. Esta disposición, aparentemente meramente protocolaria, se interpretó por algunos como una señal de la estructura interna del gobierno, con un claro liderazgo del círculo cercano a Milei.
La presencia de Menem, al lado de Karina, generó un interés particular, sugiriendo un vínculo cercano y, quizás, una dinámica de poder en desarrollo. En el segundo y tercer nivel, se congregaron los ministros, secretarios de Estado, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y Patricia Bullrich, quien, como en el pasado, mantuvo una proximidad con el Gabinete. La exministra, tras evitar la impaciencia del 25 de mayo, eligió una estrategia de contención, buscando evitar cualquier sombra de desacuerdo.

Caputo, ravier y la nueva línea de comunicación presidencial
En la última fila, la figura de Santiago Caputo, con un atuendo sobrio -un negro intenso y gafas - y sin la boina “a lo peaky blinder” que había generado controversia, evidenciaba un cambio de estilo. A su lado, Adrián Ravier, el nuevo vocero presidencial, se erigía como el rostro de la nueva línea de comunicación, guiado, según fuentes cercanas, por las directrices del propio Milei. La presencia de María Ibarzábal, secretaria de Legal y Técnica, y Fabián Fernández, el nuevo secretario de Comunicación y Medios, completaba este tándem, que representa un cambio significativo en la estrategia de la Presidencia.
Tras saludar a los Granaderos a Caballo, Milei llegó a la Catedral, donde lo esperaba el presbítero Alejandro Russo. La entrada de Sebastián Pareja, presidente de La Libertad Avanza, se produjo con un ligero retraso, evidenciando una logística meticulosa. El arzobispo Jorge García Cuerva, en su homilía, apeló a la unidad y a superar las divisiones políticas, distanciándose del lenguaje anarcolibertario característico del gobierno. “Pidamos a Dios que nos independice del individualismo”, afirmó, destacando la importancia de la inversión en discapacidad como una muestra de solidaridad.
El discurso de Milei, según funcionarios presentes, fue “más terminante” que en el Tedeum del 25 de mayo, enfatizando la importancia del trabajo en equipo y la capacidad de los argentinos para alcanzar sus objetivos. “Argentina necesita de todos, porque nadie es descartable”, concluyó, cerrando un acto que, más allá de la solemnidad religiosa, reflejó una reestructuración interna en el corazón del gobierno.
