Puigcerdà conquista otra vez la copa de la reina y deja a jaca sin aliento
Jaca soñaba con romper la maldida racha, pero Megan Norris tenía otros planes. A los 35 minutos, la canadiense clavó el primer golpe en la final de la copa de la Reina y abrió la herida que el CH Jaca no logró cerrar. Ni el rugido de su pista ni la presión de una afición sedienta de revancha bastaron: el CG Puigcerdá se llevó su tercera copa consecutiva con un contundente 3-0.
El segundo periodo fue la trinchera donde se decidió el título
El primer acto fue un duelo de guante blanco: toques cortos, defensas apretadas y porteras que se miraban a los ojos antes de cada corte. Pero el segundo periodo cambió la historia. Norris encontró un hueco entre dos defensoras y, con un wrist shot que parecía dibujado, batió a Irene Gómez. El silencio en el Pabellón de Hielo de Jaca fue tan denso que se escuchó el crujido del hielo bajo los patines.
La catalana Kiera Ohare selló la sentencia a los 45 minutos con un contraataque letal: recibió solo, dibujó un amago y subió el 2-0 al marcador. Jaca apretó, cambió portera por jugadora de campo, pero Norris volvió a aparecer a los 52' para dejar la certeza en el cristal: 3-0 y copa bajo el brazo.

Txuri urdin ya había advertido: este puigcerdá no se achica
En semifinales, las catalanas habían dejado claro que no venían de turismo. El 4-2 contra el Txuri Urdin —tradición vasca y siempre incómodo— fue un aviso. Jaca lo leyó, pero no lo creyó. Ahora, la camiseta blanquiazul volverá a Cerdanya con el trofeo bajo el brazo por tercer año seguido, algo que ningún otro equipo femenino ha logrado en la era moderna del hockey sobre hielo español.
La cifra habla por sí sola: tres finales, tres victorias, cero derrotas en la fase final desde 2022. Jaca, por contra, acumula tres subcampeonatos consecutivos: una losa que pesa más que el propio hielo.
En el túnel de vestuarios, las jugadoras de Puigcerdá cantaban «We are the champions» con acento de la Cerdanya. Afuera, los aficionados de Jaca se quedaron mirando el marcador como quien lee una sentencia sin apelación. La copa ya viaja hacia los Pirineos. Jaca tendrá que esperar otro invierno.
