Rospigliosi desafía la justicia: 'proterrorista' tras condena

Fernando Rospigliosi, el presidente del Congreso peruano y figura clave de Fuerza Popular, ha encendido aún más la polémica tras ser condenado a nueve meses de prisión suspendida por difamación a la exfiscal Delia Espinoza. Pero lo que ha trascendido del fallo no es la condena en sí, sino la reacción visceral del congresista, quien repitió sus acusaciones contra Espinoza, calificándola de “proterrorista” incluso después de que el tribunal le impusiera medidas de conducta.

El fallo: un abuso de la libertad de expresión

La jueza Norma Carbajal dictaminó que Rospigliosi sobrepasó los límites de la libertad de expresión al tildar a Espinoza de “aliada del terrorismo y de las economías ilegales” sin presentar pruebas que sustenten sus acusaciones, ni siquiera ofrecer una rectificación posterior. La sentencia, que también incluye una multa de 62,400 soles y una reparación civil de 200,000 soles, ha sido interpretada por el legislador como un intento de “silenciar toda crítica a la mafia caviar que controla el sistema judicial”. Un mensaje, lanzado a través de su cuenta de X, que denota una escalada en la confrontación.

La defensa de Espinoza había solicitado una pena mucho más severa: dos años y cuatro meses de prisión y una reparación de un millón de soles. Sin embargo, el tribunal consideró que, si bien las declaraciones de Rospigliosi fueron injuriosas, la pena solicitada era desproporcionada. El juicio oral, que se extendió por cinco sesiones, culminó el miércoles pasado con la cita para la audiencia de fallo, donde Carbajal presentó un resumen de las pruebas y argumentos.

Un mensaje de guerra contra el sistema judicial

Un mensaje de guerra contra el sistema judicial

Rospigliosi, lejos de retractarse, ha utilizado la condena como munición para atacar al sistema judicial peruano, acusándolo de estar controlado por una “mafia caviar”. Sus palabras, cargadas de retórica incendiaria, sugieren una profunda desconfianza en las instituciones y una disposición a desafiar su autoridad. “Con esta gente jamás podremos derrotar a la delincuencia”, sentenció en su mensaje, un eco de las tensiones políticas que sacuden al país.

El origen de la querella judicial se remonta a un mensaje anterior de Rospigliosi, en el que acusaba a Espinoza de perseguir a policías y militares que habían impedido el retorno al poder de Pedro Castillo, a quien calificó de “golpista” que pretendía “implantar una dictadura comunista”. Un mensaje que, según la magistrada, contenía acusaciones falsas y denigrantes.

José Manuel Villalobos, especialista en derecho electoral, matizó que esta condena, aunque significativa, no impide la postulación de Rospigliosi al Senado por Fuerza Popular, amparado en el artículo 43 del Reglamento de inscripción de candidatos. Pero la controversia está servida, y la sombra de la polarización política se cierne sobre las próximas elecciones generales.