Rubén moreira desafía al gobierno por el derrame y exige que se rompa el silencio en la cámara
El Golfo de México huele a crudo y a impunidad. Rubén Moreira, coordinador del PRI en San Lázaro, acaba de estallar el candado oficial: solicitó comparecencias inmediatas de Marina, Semarnat, Pemex y Profepa para que expliquen por qué 630 km de mar siguen negros y por qué nadie ha pisado el banquillo.
La mancha que alcanza de coatzacoalcos a tamaulipas
La cifra habla por sí sola: 630 km de litoral manchado, el equivalente a una autopista de Ciudad de México a San Luis Potosí cubierta de petróleo. Moreira comparó la magnitud con el peor escenario imaginable: “Si no fuera por la presión social, estaríamos ante un desastre oculto”. El diputado advirtió que la mancha avanza hacia el norte y ya rozó manglares, arrecifes y bancos de camarón que los pescadores protegían como oro.
El origen del crudo sigue siendo un rompecabezas que el gobierno no termina. Las tres hipótesis oficiales —un buque fondeado, filtraciones naturales de chapopote y un segundo brote frente a Ciudad del Carmen— suenan a excusas de oficinista. “Parece más un intento de justificar que de rendir cuentas”, lanzó Moreira desde la tribuna, donde la mayoría morenista intentó ayer aplazar la petición de comparecencias.

Plan b y distracción legislativa
Mientras la cámara discute el famoso ‘Plan B’ electoral, Moreira denuncia que en paralelo se modificó la metodología para calcular el déficit público. Su lectura: “Morena preparó todo un escenario para concentrar la atención en un solo tema, mientras por otro lado avanzaban cambios que distorsionan la realidad económica del país”. La maniobra, según el priista, sirvió para desviar focos del derrame y blindar cuentas que ahora lucen menos rojas.
En los pueblos de Soto la Marina y Champotón ya no esperan a nadie. Pescadores y voluntarios limpian playas con redes y palas porque los equipos oficiales llegaron tarde y sin coordinación. La bronca subió a redes sociales: fotos de delfines ahogados en chapopote y tortugas cubiertas de betún recorren WhatsApp como denuncia viviente.
Moreira avisa: si la mayoría morenista bloquea las comparecencias, llevará el caso a tribunales internacionales y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. “El crudo no entiende de colores partidistas; si no actuamos, la mancha llegará a Texas y allí sí nos costará caro”, cerró el diputado antes de dejar la tribuna. La sesión siguió, pero el olor a petróleo ya se metió entre los sillones de San Lázaro.
