Sánchez cierra el cielo a la 'furia épica' y el pp le acusa de improvisar en plena crisis iraní

El Gobierno ha ordenado cerrar el espacio aéreo español a los aviones militares que participan en la ofensiva contra Irán, una decisión que llega cuando las fragatas españolas ya navegan hacia aguas chipriotas y que el PP califica de «improvisada» y «pacotilla».

La portavoz del Grupo Popular en el Senado, Alicia García, desafió ayer al Ejecutivo: «Si no estaba ocurriendo nada, ¿por qué ahora prohiben los vuelos?». El veto afecta a la operación 'Furia Épica' promovida por Estados Unidos e Israel y deja sin cobertura aérea a cualquier misión que pretendiera usar las bases de Rota y Morón.

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El presidente compareció el pasado miércoles ante el Pleno para explicar la posición de España en el conflicto iraní, pero omitió el cierre del espacio aéreo. García lo interpreta como «debilidad internacional»: «Habló de Irak, de 2003, y se olvidó de la guerra que estalla ahora mismo».

La estrategia de Sánchez, a juicio del PP, es «una pancarta de pacotilla». La fragata Cristóbal Colón zarpó hacia Chipres horas después del ataque iraní, y los ministros, según García, han soltado «mensajes contradictorios» sobre si España coopera o no en la operación.

El Gobierno, por su parte, defiende que la medida protege la neutralidad española y evita que el territorio nacional se convierta en plataforma de una guerra que, día a día, se expande por el Mediterráneo oriental.

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La portavoz popular aprovechó para atar dos conflictos: el aéreo y el religioso. Cuando Sánchez criticó a Benjamín Netanyahu por bloquear la misa del Domingo de Ramos en Jerusalén, García le devolvió la pelota: «Felicitó el Ramadán y olvidó la Navidad; ahora busca redención pascual mientras su equipo aterriza en los juzgados».

La frase suena a campaña, pero encierra un dato: la semana que viene el exministro José Luis Ábalos declarará por el caso Koldo, y el calendario judicial puede ensombrecer la agenda internacional del presidente.

Mientras, los radares españoles vigilan que ningún caza israelí ni dron estadounidense cruce el cielo peninsular. La prohibición está en vigor, pero ni La Moncloa ni la ministra Margarita Robles aclaran cuánto durará. En el tablero de Damasco y Teherán, España acaba de mover ficha; en el Congreso, la oposición ya exige la siguiente.