Semana santa: el éxodo masivo colapsa las carreteras
La vuelta a casa tras la Semana Santa se ha convertido en una auténtica pesadilla para miles de conductores. Las principales arterias españolas, especialmente en dirección a Madrid y Barcelona, están saturadas, con retenciones que superan los veinte kilómetros en algunos tramos. Un éxodo que, según la DGT, alcanza los 17 millones de desplazamientos, la cifra más alta de los últimos años para un periodo tan corto.
El infierno en la a-1 y la a-3
La situación más crítica se vive en la A-1, a la altura de Cerezo de Abajo (Segovia), donde la acumulación de vehículos ha provocado un ralentí casi total. Pero no es la única vía afectada. La A-3, en la zona de Rivas (Madrid), Moltalbo y Villares del Saz (Cuenca), también sufre un tráfico denso, con coches atrapados en atascos que parecen no tener fin. El cansancio y la prisa, una combinación peligrosa en estas circunstancias, contribuyen a la tensión en la carretera.

Problemas también en el mediterráneo
Mientras tanto, en el este de la península, la AP-7 en Castellet y Gornal (Barcelona), y la AP-2 en Montblanc (Tarragona), presentan un flujo de circulación elevado, aunque sin las retenciones masivas que se registran en la capital. La A-4, en Guarromán (Jaén), sufre congestión en ambos sentidos, lo que agrava aún más la presión sobre la red viaria.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha intensificado la vigilancia en las carreteras, desplegando un amplio dispositivo para garantizar la seguridad de los usuarios. Pero la realidad es que, con este volumen de tráfico, evitar los atascos se antoja una misión imposible. La paciencia y la prudencia son, ahora mismo, las mejores armas para afrontar este viaje de vuelta.
Consejos de la dgt: precaución ante todo
Ante esta situación, la DGT insiste en la importancia de extremar la precaución al volante. El uso del teléfono móvil, la distancia de seguridad insuficiente y el incumplimiento de las normas de velocidad son los principales factores de riesgo. Además, recuerda la obligatoriedad del cinturón de seguridad y los sistemas de retención infantil para los más pequeños. Lo que nadie cuenta, es que cada segundo de distracción puede tener consecuencias devastadoras.
La cifra habla por sí sola: 17 millones de coches en circulación durante esta Semana Santa. Una marea de metal que ha inundado las carreteras españolas, poniendo a prueba la resistencia de conductores y vehículos. Aún queda un largo tramo por delante, y la seguridad debe ser la máxima prioridad. La operación especial de tráfico finalizará mañana a las 24 horas, pero la sensación de agobio y fatiga seguramente se prolongará durante días.
